Las fintech en América Latina están experimentando un crecimiento sin precedentes en un mercado altamente competitivo. En su constante búsqueda por retener a los usuarios y alcanzar niveles superiores de éxito, las empresas reconocen las ventajas de integrarse a plataformas proveedoras de infraestructura API para pagos y servicios digitales. Al unirse a estas plataformas integradoras, las fintech pueden ahorrar tiempo y dinero, mejorando significativamente la experiencia de pago para sus clientes.
En la industria financiera, donde la tecnología y los recursos técnicos son escasos, los proveedores de infraestructura API se convierten en socios clave que acompañan a las fintech en la consecución de sus objetivos de negocio. El rol de estos proveedores resulta fundamental para acompañar el rápido crecimiento que experimentan las fintech y bancos, en un entorno que resulta cada vez más competitivo.
Uno de los desafíos que enfrentan las fintech de la región es la falta de una experiencia de pagos recurrentes realmente diseñada para el mundo digital. El problema subyacente radica en la infraestructura disponible para respaldar estas transacciones. Las fintech están creciendo a un ritmo más rápido que los proveedores de servicios que las respaldan, lo que ha llevado al surgimiento de startups como tapi, que brindan una infraestructura regional de pagos, robusta y de alto rendimiento.
Comparando los proveedores tradicionales locales con las posibilidades que ofrecen las plataformas de nueva generación, las diferencias son evidentes. Con tapi, por ejemplo, es posible alcanzar un uptime único a nivel mercado. Esto se logra gracias al desarrollo de un core propio basado en un núcleo de reintentos automáticos que genera que los pagos de servicios sucedan de manera asíncrona, evitando pagos duplicados. El tiempo de respuesta es de tan solo 200 ms, y cuenta con múltiples conexiones con los principales proveedores de servicios de cada país.
En contraste, los operadores locales tradicionales suelen generar intermitencias en la estabilidad, tienen tiempos de respuesta más largos (alrededor de 1500 ms) y sólo ofrecen una conexión por proveedor de servicios.
En cuanto a funcionalidades, un integrador regional de esta generación en la vertical de pagos de servicios puede ofrecer una amplia gama de opciones, como consulta de deuda y pago, asincronismo, agenda de vencimientos, pagos múltiples, débito automático, pago con foto y hasta un recomendador de servicios. En cambio, los operadores locales o tradicionales solo ofrecen funcionalidades básicas, como consulta de deuda y pago. Es evidente que las fintech pueden obtener un mayor valor al trabajar con plataformas integradoras.
La integración también es un factor crucial a considerar. Con los nuevos players que ofrecen infraestructura de vanguardia, el proceso de integración puede llevar entre 3 y 5 semanas, e incluso ha habido casos en los que los clientes lograron completarla en tan solo 6 días hábiles. En cambio, los integradores locales tradicionales suelen requerir más de tres meses e incluso hasta cinco o seis meses para completar el proceso de integración. Además, las plataformas integradoras más avanzadas ofrecen un equipo de integración dedicado, mientras que los integradores locales a menudo carecen de soporte adecuado y documentación clara.
Las nuevas plataformas también proporcionan módulos con desarrollo automatizado, homologación personalizada y ambientes de prueba detallados y estables. Por otro lado, los procesos de homologación con los integradores locales tradicionales suelen significar tediosos procesos de homologación y carecen de ambientes de prueba estables para respaldar el desarrollo.
Otro aspecto relevante es la regionalización. Trabajar con integradores como tapi permite un tiempo de configuración en cada país de menos de dos meses. Esto significa que las fintech pueden expandirse rápidamente y ofrecer sus servicios en múltiples países de América Latina. En contraste, al trabajar con integradores locales tradicionales, las fintech se limitan a una presencia local sin planes claros de expansión, lo que implica tiempos prolongados para agregar nuevas conexiones y expandir su alcance.
Según un informe de McKinsey, las fintech pueden ahorrar hasta un 60% en costos operativos al utilizar plataformas de APIs en comparación con el desarrollo interno de infraestructuras. Otro trabajo de la misma consultora estima que la automatización de procesos puede generar ahorros de costos de entre el 20% y el 35% y una reducción del tiempo de ciclo de procesos de hasta un 50%.
Por su parte, un estudio de Deloitte reveló que las fintech que se integran a plataformas proveedoras de APIs pueden reducir el tiempo de lanzamiento de nuevos productos y servicios en un 50% o más, lo que les da una ventaja competitiva significativa.
Las fintech utilizan las APIs para acceder a una amplia gama de servicios especializados, como pagos, verificación de identidad y scoring crediticio, entre otros. Esto les permite mejorar su oferta para los clientes. Las plataformas de APIs ofrecen una infraestructura escalable que facilita el crecimiento y la adaptabilidad, además de contar con medidas de seguridad avanzadas contra fraudes y ciberataques. También permite gestionar picos de demanda y agregar nuevas funcionalidades sin interrupciones en el servicio.
Los números del mercado en la región latinoamericana comprueban la necesidad de avanzar en estas innovaciones: el volumen total de pago de servicios es de 300 billones de dólares y las operaciones de pagos por suscripciones son por más de 550 millones. Además, el 60% de estos pagos continúan realizándose en efectivo, por lo que existe un gran número de pagadores de servicios aún no capturados por el sector de pagos digitales.
En este contexto, atender las crecientes demandas de las fintech implica que logremos, entre otros desafíos, homologaciones ágiles, donde no existan procesos burocráticos sino apenas una serie de reuniones para asegurarnos que la integración abarca las expectativas de ambas partes. Importa, además, disponer de un acompañamiento constante en el proceso de deploy, con roll-out progresivo e identificación y resolución de inconvenientes ad-hoc.
tapi, como una startup dentro del universo fintech, se posiciona como un partner confiable y eficiente para acompañar a todas las empresas de América Latina en la mejora de la experiencia de pago para sus usuarios.
Con un enfoque en el desarrollo de infraestructuras API de alto rendimiento, somos un aliado estratégico para las fintech en su búsqueda de excelencia y ahorro de costos.
CBO y Co Founder de tapi
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