El pasado 17 de febrero el Banco Central subió todo el esquema de tasas de interés en la búsqueda de que los depósitos en pesos puedan ganarle a la inflación. La decisión no tuvo que ver con el objetivo de frenar la inflación sino acompañar la aceleración del ritmo de suba del dólar oficial. Este cambio produjo beneficios para los ahorristas en plazo fijo que se reflejó en el repunte de febrero.
Según el Banco Central, los depósitos a plazo fijo en pesos del sector privado crecieron 1,6% real en febrero en términos mensuales sin estacionalidad. Lo hicieron por segundo mes consecutivo. En su informe monetario mensual, el BCRA señaló que crecimiento de febrero se explicó fundamentalmente por las colocaciones de personas humanas. Allí, se destacó el segmento de entre $1 y $10 millones.
Esta decisión fomentó el ahorro en pesos y no la dolarización en el segmento minorista. La súbita baja del dólar blue contagió la expectativa de los agentes económicos que también ven a los dólares financieros con la misma tendencia. Se dio vuelta la tendencia alcista de los meses precedentes, que habían sido configurados bajo la incertidumbre de la relación con el Fondo Monetario.
Con el acuerdo con el Fondo, las expectativas de los inversores están más calmas de que se logre una aprobación y de esta manera se afloje las tensiones sobre el mercado de cambios. Una brecha más chica - del 85% actual- entre el dólar oficial y el blue, le quita presión compradora al mercado ya que deja de convenir el "rulo".
Datos a tener en cuenta para ahorrar en plazo fijo tradicional
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