Quedaron bien lejanos los precios récord que alcanzó el oro a comienzos de año en la previa del inicio de la guerra entre EEUU e Israel contra Irán. Al día de hoy la onza troy del metal amarillo apenas logra mantenerse a flote por encima de los u$s4.000, de modo que en el camino han quedado más de 1.500 dólares desde los máximos.
Esto tiene, en parte, un correlato sobre las inversiones en los fondos ETF globales de oro que registran una sangría de 8.900 millones de dólares en junio encadenando así dos meses consecutivos de salidas por casi u$s11.000 millones. A pesar de ello, el balance del primer semestre sigue siendo positivo.
Los datos del mes pasado muestran que se mantuvieron las salidas de capital de los fondos cotizados en todas las regiones y a nivel global los activos bajo gestión de los ETF de oro bajaron un 13% hasta los u$s526.000 millones al cierre de mes.
Esto implica una merma del 6% en el primer semestre debido principalmente a la caída del precio del oro y a pesar de un flujo de entradas positivo. Mientras que las tenencias colectivas en el primer semestre aumentaron en 18 toneladas, hasta las 4.047 toneladas (en junio cayeron 74 toneladas).
Veamos qué más pasó en junio y cómo cerró el primer semestre del año.
- Los volúmenes de negociación del mercado del oro disminuyeron en junio, pero el promedio del primer semestre alcanzó un máximo histórico.
- En junio, los inversores globales redujeron aún más sus tenencias de ETF de oro con respaldo físico en todas las regiones siendo Norteamérica la que registró la mayor caída.
- A pesar de las pérdidas de junio, los flujos globales de ETF de oro se mantuvieron positivos en u$s8.000 millones en el primer semestre. Asia lideró las entradas globales (el mejor primer semestre registrado en la región), mientras que Norteamérica fue la única región con pérdidas. Por su parte, Europa experimentó entradas saludables.
- Los fondos norteamericanos perdieron u$s5.500 millones en junio, lo que elevó las salidas de capital de la región en el primer semestre a u$s7.700 millones, resultando en el peor primer semestre desde 2013.
Para los analistas, el notable retroceso del precio del oro durante el mes fue un factor clave para que los inversores redujeran su asignación a los ETF de oro. A la vez, el nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, enviaba señales restrictivas, según la lectura del mercado, y el conflicto entre Washington y Teherán aumentaba los temores inflacionarios, así se intensificaron las expectativas de un aumento de las tasas de interés.
Los expertos señalan que esta anticipación contribuyó al aumento de los rendimientos reales y al fortalecimiento del dólar, elevando el costo de oportunidad para los inversores que mantenían oro.
- De cara al futuro, se proyecta que los flujos regionales de ETF de oro podrían estabilizarse. Según explican los especialistas, el escenario de consenso macroeconómico sugiere un comportamiento relativamente estable del oro en el segundo semestre, con posibles catalizadores que podrían propiciar un repunte en otros escenarios.
Mientras tanto, persisten las incertidumbres en torno a la geopolítica, el crecimiento económico y los mercados financieros. Por ello, este contexto podría seguir impulsando la demanda de los inversores por la protección de sus carteras y mantener el interés en los ETF de oro como una asignación estratégica de refugio seguro.
- Con relación a los fondos europeos, en junio perdieron u$s818 millones reduciendo sus entradas de capital en el primer semestre a u$s3.200 millones. Se observaron salidas de capital en los principales mercados de la región durante junio.
Se cree que la debilidad del precio del oro en la región ha sido un factor importante que ha provocado ventas netas de ETF de oro por parte de los inversores. Además, el mes pasado el Banco Central Europeo (BCE) subió las tasas de interés en 25 puntos básicos, la primera vez desde septiembre de 2023, argumentando preocupaciones inflacionarias en medio del conflicto en Medio Oriente.
Los analistas consideran que la decisión del BCE podría haber disuadido a algunos inversores de invertir en oro. Asimismo, se han observado salidas continuas de capital de productos con cobertura cambiaria cotizados en la región, principalmente en Suiza, debido a la depreciación de la moneda local frente al dólar, lo que contribuyó a las pérdidas de los fondos europeos en junio.
- Mientras que por el lado de Asia se registraron salidas de capital por valor de u$s2.300 millones en junio, el peor mes de la historia. A pesar de ello, la región experimentó su mejor primer semestre, liderando las entradas globales con un aumento de u$s12.000 millones.
Los operadores explican que la pérdida de junio provino principalmente de fondos chinos, ya que el apetito por el riesgo de los inversores locales siguió mejorando en medio de las ganancias del mercado de valores y la debilidad del precio del oro.
Los fondos japoneses también registraron salidas de capital durante el mes, debido a que el Banco de Japón subió las tasas de interés, lo que elevó el costo de oportunidad para los inversores locales que mantenían oro.
Por su parte, India revirtió la tendencia, atrayendo entradas de capital durante el mes, ya que los inversores locales se mantuvieron optimistas sobre el precio del oro y vieron la caída como una oportunidad de entrada.
- En junio, los fondos de otras regiones registraron leves salidas de capital por valor de u$s262 millones, lo que redujo sus compras acumuladas en lo que va del año a u$s106 millones. En junio, los fondos australianos perdieron u$s197 millones y los fondos de Sudáfrica, u$s36 millones.
- Por otro lado, la liquidez del mercado mundial del oro alcanzó niveles récord en el primer semestre, con u$s488.000 millones diarios, se trata del promedio semestral más alto de la serie histórica.
- Las operaciones globales con ETF de oro promediaron u$s12.000 millones diarios (un 73% más que en 2025), impulsadas principalmente por la sólida actividad de los fondos estadounidenses, ya que los inversores recurrieron cada vez más al oro en medio de una mayor incertidumbre macroeconómica y geopolítica.