En el marco de los abultados vencimientos de deuda para el resto del año, esta semana ya se empezó a delinear cómo Argentina obtendrá el financiamiento que aún le falta conseguir. En ese marco, el Banco Central (BCRA) no para de comprar dólares pero, además, empezó una sintonía fina para recalibrar la microestructura del mercado de cambios. Como deslizaron en un informe de la city: la postura del Gobierno podría resumirse en una sola línea, "de Argentina no se va un solo dólar".
Uno de los cambios fue la Comunicación "A" 8418 del BCRA, que flexibilizó los requerimientos de garantías para acopiadores. El objetivo es reducir el costo financiero y la burocracia para que el sector agroexportador pueda movilizar granos con mayor agilidad y así favorecer la liquidación. Mientras que la "A" 8417 inhabilitó a personas físicas para arbitrar el canje CCL. Básicamente, se busca prohibir la operación de convertir dólares que están en una cuenta local (MEP) a dólares en una cuenta en el exterior y evitar así la salida de divisas.
"El correlato en los flujos es elocuente. En lo que va de 2026, los Fondos Comunes de Inversión (FCI) money market en dólares acumulan suscripciones netas por u$s1.500 millones, y los depósitos privados en moneda extranjera ya superan en un 20% el pico de la era Macri. El fenómeno tiene una lógica conductual precisa: el tenedor de dólares durante la era Milei aprendió que mantenerse líquido tiene un costo", explican desde Parakeet Capital sobre la búsqueda del Gobierno de que los dólares se queden en la plaza local.
Desde este mismo informe explican que esos flujos terminan siendo canalizados hacia bonos soberanos u ONs, que luego terminan en las arcas del BCRA (vía depósitos del Tesoro o liquidaciones en el MULC), por lo que "se convierte la formación de activos externos en inversión de cartera con retorno al sistema".
Por su parte, desde la consultora 1816 también se hicieron eco de esos cambios: "En un contexto en el que el canje CCL/MEP venía subiendo (reflejo de que el segmento corporativo no solo tiene pesos atrapados, sino también MEPs atrapados), el Gobierno endureció los controles cambiarios hace unos días (dificultando un poco más que los individuos arbitren), lo que permitió, por un lado, que el BCRA acelere las compras de reservas y, por el otro, que achiquen los rendimientos de lo que se emite localmente contra MEP".
Pero no solo el BCRA busca como estrategia mantener la mayor cantidad posible de dólares en la plaza local, sino que, además, busca ponerle un piso a la cotización, y para ello utiliza las tasas de interés y la liquidez. "Bajo la hipótesis de que el BCRA intentaría sostener cierto piso para el dólar y mitigar la volatilidad de tasas (en línea con el staff agreement del FMI), estimamos que la laxitud en la política de tasas se prolongará al menos hasta mayo de este año", destacaron desde Parakeet Capital.
Compra de reservas y financiamiento, los objetivos de Caputo
Las compras de divisas por parte del BCRA en los primeros 70 días del año representan el segundo mejor inicio de la última década, solo superado por 2024, revelaron esta semana desde el Research de Banco Comafi. "Desde principios de mes, y aún más marcadamente durante las últimas dos semanas, el BCRA aceleró holgadamente el ritmo de compras. Mientras que el promedio por rueda de febrero y marzo se ubicó en u$s85 millones, en abril el promedio diario se duplicó hacia los u$s160 millones".
En el acumulado del mes, el Central registra un resultado positivo por u$s1.634 millones, apenas unos u$s100 millones por debajo del resultado de marzo, pero con 9 ruedas faltantes para terminar. Así, la entidad monetaria ya compró algo más de u$s6.000 millones de su objetivo de u$s10.000 millones para el año.
Sin embargo, no toda compra de divisas tiene como fin último una acumulación de reservas, sino que un gran porcentaje lo utiliza el Tesoro para afrontar pagos de vencimientos.
"El BCRA arrancó 2026 con un buen ritmo de compras. Sin embargo, no acumula reservas a la misma velocidad: el Tesoro, sin acceso al financiamiento externo, absorbió 67% de lo adquirido para hacer frente a sus vencimientos. Hacia adelante, el panorama se presenta más desafiante: la caída en la colocación de ONs, las presiones del calendario electoral y un contexto internacional adverso amenazan la principal fuente de divisas del programa", destacaron desde Invecq la semana pasada como uno de los desafíos centrales del Gobierno.
En este marco, es relevante señalar que esta semana el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que Argentina alcanzó el staff-level agreement en la segunda revisión del EFF, que de aprobarse por el directorio del organismo destrabará un desembolso de u$s1.000 millones. A su vez, también se anunciaron las negociaciones de garantías del Banco Mundial por u$s2.000 millones, que confirmó el organismo, al igual que el BID por u$s500 millones y la CAF por u$s500 millones.
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