La agencia de calificación financiera Fitch anunció que mejoró la nota de la deuda soberana argentina, que ya dejó de ser CCC+ para convertirse en B-. La agencia acompañó su decisión con una perspectiva "estable" y destacó avances en reformas económicas y mejora de balances fiscal y externo.
Esta mejora es clave para Argentina ya que significa que se acerca a la calificación B que tenía en 2016, durante la gestión de Mauricio Macri. Lo que implica que la deja mejor posicionada para volver a emitir deuda en los mercados globales.
Pasar de la categoría CCC (riesgo sustancial de incumplimiento) a B (especulativo pero con mayor capacidad de cumplimiento) indica que la calificadora observa una reducción en el peligro de un default o reestructuración forzosa en el corto plazo. Fitch considera que los compromisos financieros ahora son más sostenibles.
Qué implica esta mejora de Fitch
Una mejor nota crediticia suele presionar a la baja el Riesgo País, lo que abarata el costo de endeudamiento tanto para el Estado como para las empresas privadas argentinas que buscan crédito en el exterior. Por otra parte, esta nueva nota pone en el radar global a la deuda argentina para que inviertan en ella algunos hedge funds.
Muchos fondos de inversión tienen cláusulas que les prohíben comprar bonos de países con calificaciones extremadamente bajas. El ascenso a B- amplía el universo de inversores institucionales que pueden considerar activos argentinos.
"La mejora debería ser positiva para las valuaciones, ya que puede ampliar la base de inversores en Argentina. Aunque esta es la primera de las agencias en elevar la calificación del país a la categoría B, es probable que otras sigan el mismo camino (Moody’s tiene una calificación de Caa1 y S&P de CCC+)", amplió Max Capital.
Desde este mismo informe explicaron cómo es que los fondos aumentan sus posiciones. Lo primero a resaltar es que en la mayoría de los casos se requieren dos calificaciones.
"Los bancos, incluidas las instituciones multilaterales, necesitarán comprometer menos capital bajo una calificación más alta, ya que los requisitos de Basilea III aumentan las exigencias a medida que las calificaciones empeoran (aunque nuevamente, sería necesaria una mejora por parte de otra agencia)", amplió Max Capital.
Por lo tanto, consideraron que esto podría representar una fuerza compradora adicional, permitiendo una reducción adicional de spreads a medida que se sigan mejorando las calificaciones. "Argentina ya opera ligeramente por encima de los niveles de países B, por lo que estimamos que la mejora debería permitir una compresión de entre 20bp y 30bp", cerraron.
"Al fortalecer los buffers de liquidez, se reducen las preocupaciones sobre el refinanciamiento de corto plazo y se mejora la previsibilidad del programa económico. Lo más relevante de alcanzar la categoría 'B' es que funciona como un catalizador discreto para activar la demanda de inversores institucionales, muchos de los cuales enfrentan restricciones normativas para invertir en activos con notas dentro del rango 'CCC'", amplió Eric Ritondale, economista jefe de PUENTE.
Y agregó: "Fitch es la primera de las grandes agencias en dar este paso; S&P y Moody's podrían seguir una tendencia similar en los próximos meses, alineándose con otros precedentes internacionales donde una mejora inicial de una agencia funcionó como precursor de un repricing más difundido. Esta mejora en la calificación crediticia facilita un eventual regreso a los mercados internacionales".