Tanto los bonos soberanos en dólares, como los nominados en pesos que ajustan por CER, junto con las acciones argentinas que operan en Wall Street, sufrieron un durísimo castigo durante junio y acumularon pérdidas de hasta el 30%, golpeados por la creciente incertidumbre sobre el futuro económico no solo local, sino también externo.
El combo que configuraron la firme inflación en el país, con un IPC que rondaría el 35% en el semestre, y llegaría a más del 70% en el año, las mayores regulaciones cambiarias y las constantes disputas internas en la coalición gobernante, junto con el temor global también a una creciente alza de precios, a tasas más altas y a una potencial recesión fueron demasiado para los activos argentinos en el sexto mes del año, y el dólar en los mercados alternativos al oficial, fue por lejos la mejor inversión del mes (anotaron subas de hasta 20%).
"Continúa prevaleciendo la cautela y la posturas defensivas entre los operadores en el actual contexto externo e interno", dijo Gustavo Ber, economista del Estudio Ber. "Los inversores perciben un clima de acentuado nerviosismo frente a la desafíos que impone continuar administrando los desequilibrios fiscales, monetarios y cambiarios, dentro de un contexto que cada vez requiere mayores regulaciones", agregó.
Bajo este panorama, los bonos denominados en dólares finalizaron con un comportamiento netamente negativo, llegando a anotar mínimos históricos, lo que llevó al riesgo país a tocar nuevos máximos desde la última reestructuración de deuda en 2020.
Las bajas más salientes del mes las anotaron el Global 2029 (-20,2%); el Bonar 2035 (-18,6%); y el Bonar 2030 (-18%).
No se quedaron atrás los títulos en pesos ajustables por CER, que sufrieron un sell-off de gran magnitud tras rescates en fondos comunes de inversión y de temores sobre un eventual reperfilamiento, lo que obligó al BCRA y a la Anses a intervenir con fuertes recompras para estabilizar el mercado. Las caídas de estos títulos, igual, llegaron hasta casi 29% (Cuasipar). Solo se salvaron los bonos más cortos, que ganaron hasta 3,5% (T2X2).
En este marco, el riesgo país elaborado por el banco JP.Morgan saltó en el mes unos 460 puntos (+24%), hasta los 2.374 puntos, después de superar esta semana los 2.500 puntos, en un escenario de temores de incumplimiento de deuda.
"El mercado abre las posibilidades a que los actuales precios podrían ser un punto de entrada al testear soportes cercanos a mínimos y precios relativos muy bajos; no obstante, la inestabilidad local habilita un riesgo a considerar para todo inversor", dijo Javier Rava de Rava Bursátil.
A nivel global, los mercados estuvieron pendientes a la suba de tasas por parte de la Fed y a los indicios de recesión. La Reserva Federal aumentó la tasa de interés de referencia en 75 puntos básicos a un rango de entre 1,50% y 1,75%. Fue la mayor suba en casi tres décadas. Jerome Powell dijo que no hay garantías de que la Fed logre domar la inflación sin afectar al mercado laboral. En EEUU. la última revisión del dato del PBI del 1t22 arrojó una contracción del 1,6% a/a.
En Ucrania, la invasión rusa se focalizó en el este y los países Occidentales continuaron imponiendo sanciones. Y Rusia no logró cumplir con los pagos de deuda por los bloqueos. Pese a esto, el rublo continúa fortaleciéndose, enumeró un informe de Tavelli.
La inflación continúa acechando a las economías europeas, mientras que el Banco Central de Brasil elevó la tasa de interés en medio punto porcentual, a 13,25%. En tanto, la actividad industrial china da indicios de recuperación tras el fin de los confinamientos masivos.
Con este telon de fondo, los commodities arrojaron rendimientos negativos: el petróleo derrapó 7,7%, mientras que el oro y la soja cedieron 1,6% y 3,7%, respectivamente.
S&P Merval y ADRs
En lo que refiere a renta fija, el índice accionario líder S&P Merval de BYMA acumuló en el mes una merma del 4,2% en pesos, pero si lo medimos en dólar CCL la caída llega hasta el 20%, ante la disparada del tipo de cambio implícito.
Las acciones del sector bancario cerraron con bajas de hasta 15,7%, lideradas por Banco Macro. El podio de las mayores pérdidas lo completaron Transportadora de Gas del Norte (-13,8%); y Cresud (-12,5%). Comercial del Plata fue una de las pocas que terminó en verde y ganó en el mes un 10,2%.
Pero algunas alzas más pronunciadas se dieron en el panel general: PGR ganó 44,4%; Molinos Agro avanzó un 19,1%; y Ledesma subió un 13,2%.
Por su parte, las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street sufrieron caídas de dos dígitos: Banco Macro lideró los descensos, con una merma del 29,6%; seguido por Cresud (-28%); YPF (-27,9%); Edenor (-27,5%); y Grupo Supervielle (-26,9%).
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