20 de septiembre 2023 - 00:00

Franquicias: qué tener en cuenta en tiempos de incertidumbre económica

En medio de los sobresaltos de la economía, conviene analizar cuáles son las opciones para franquiciar con seguridad sin importar el momento del país. Cómo orientar al inversor para lograr buenos resultados.

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La incertidumbre económica puede causar trabas a la hora de lanzarse al negocio de las franquicias. Sin embargo, es posible crear un marco de confianza para tener la seguridad de invertir en la mejor opción, sin importar el momento del país.

En medio de un contexto económico de incertidumbre, la información es un factor clave. Por eso cabe preguntar: ¿existe una relación entre el contexto económico y el éxito de una franquicia?

¿Hay rubros que ofrecen más “seguridad” que otros al inversor para desarrollar su negocio?

En diálogo con Ámbito, el gerente general de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF), Ezequiel Devoto, sostuvo que “no hay una relación directa entre el contexto económico y el éxito de un rubro”, dentro del universo de franquicias. Aclaró que, en ese caso, para lograr buenos resultados, es necesario “tener en cuenta algunas pautas a la hora de franquiciar”, tales como “profundizar el conocimiento sobre la marca y su trayectoria en el mercado”, como así también hacer un análisis de “la zona comercial” en la cual se va a instalar el comercio, entre otros aspectos.

Un dato que ofrece Marcelo Schijman, director de Franchising Company, muestra que a pesar de los sobresaltos y las trabas de la economía local, “el sistema de franquicias sigue creciendo por encima del 10% anual, en función de la cantidad de empresas que se lanzan al mercado y la cantidad de gente que a la hora de invertir busca una franquicia”, destacó. “Hay más marcas y nuevos rubros, como el de salud, que va desde el cuidado íntimo hasta la ortodoncia y la alimentación saludable”, explicó.

Para Pablo Torres Tremul, CEO y fundador de la consultora 384 Group, “la relación del contexto con la franquicia es mucho más compleja”, dado que “no solo es el contexto económico, sino también hay que ver lo social y el marco legal-jurídico, como así también las modas y tendencias del momento”, indicó. “El inversor tiene que preguntarse qué rubro le gusta, cuánto podrá invertir, como así también el tiempo que le va a dedicar y cuánto dinero quiere ganar”, agregó.

Por su parte, Santiago Salcedo, director de Centrofranchising, planteó que, si bien “invertir en Argentina en general no es nada fácil”, lo que más se buscan son “los modelos de negocio de operación simple, de baja inversión y rentables”, precisó. Para el consultor, una estrategia para hacerle frente a la incertidumbre, es la “oportunidad”. “En otros países la reacción ante lo que aquí acontece, lleva a una parálisis total. Acá hay quienes no solo no se quedan impávidos, sino que se lanzan a aprovechar oportunidades”, aseguró.

HACER FRENTE AL CONTEXTO ECONÓMICO

Si analizamos desde el lado de los rubros, algunos ejemplos de demanda permanente como alimentación y salud, pueden ser una guía para tratar de entender el fenómeno. Sus productos tienen demanda permanente de los consumidores y al mismo tiempo se pudieron reinventar, lo cual amplia el horizonte.

“La gastronomía se fue especializando y hay una opción para cada nicho”, indicó Schijman, porque “la escuela gastronómica generó una mejora en el servicio y también hoy el consumidor es mucho más exigente”, afirmó.

“No hay un sector en particular sobre el cual conviene invertir”, sostuvo Torres Tremul. Para el especialista va a depender de cuánto puede invertir y cuál es el sector que más atraer al inversor.

Salcedo indicó que “no hay una receta”, aunque “hay rubros y/o sectores que están un poco más resguardados, aprovechando sus oportunidades se puede ver un gran beneficio a largo plazo”. “En la pandemia se vieron muchos rubros afectados, con pérdidas y hasta algunos desaparecieron, pero muchos otros salieron victoriosos como las empresas tecnológicas, servicios digitales, apps, etc.”, consideró.

El contexto también influye en la actitud del inversor, la cual muestra una tendencia a ser conservador, muchas veces impulsado por el entorno, en el que se observa muchas veces situaciones de poca certidumbre y confianza.

Sin embargo, el impulso de iniciar un nuevo negocio se mantiene latente,

En ese sentido, Ezequiel Devoto explicó que existen “perfiles” de aquellas personas que deciden ir a una franquicia. “Hay variables que están presentes en las motivaciones del inversor y que van más allá del momento de la economía.

Puede ser alguien que tiene recursos propios, ya sea por ahorro o porque recibió una herencia por ejemplo. También cuentan otros perfiles como aquellos que buscan la independencia laboral y ser su `propio jefe´, o alguien que busca su desarrollo profesional”, explicó el gerente general de la AAMF.

“En épocas de sobresalto económico, quienes se lanzan al negocio de la franquicia son un poco más conservadores, o bien retrasan la decisión y a veces se muestran reticentes”, aseguró Pablo Torres Tremul. En ese sentido, destacó el espíritu de “supervivencia” que tienen las franquicias, el cual “se comprobó en la pandemia, donde se fortalecieron por su modelo colaborativo y muchas pudieron sobrellevar ese duro momento. De todas formas, el inversor de franquicia se comporta igual que el de cualquier otro sector”, aclaró.

“En este contexto vemos muchas dudas y miedos en quienes están ´debutando´ en el mundo de las franquicias”, consideró Santiago Salcedo. A pesar de ello, “quienes ya están inmersos en negocios, suelen encontrar oportunidades de actuar rápido, aprovechando la quietud de otros. Así consiguen mejores negociaciones, mejores locaciones, y se pueden lograr mejores condiciones. Por ejemplo comprar lo antes posible equipamiento, muebles y otros elementos necesarios, que hoy pueden pagar, y no saben si en el futuro será fácil hacerlo”, concluyó el consultor.

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