El secretario
Guillermo
Moreno, otra
vez en medio
de incidentes.
Ahora sumó a
su mujer.
Eran las 22.15 del sábado cuando Guillermo Moreno se convirtió en el centro de un escándalo gastronómico: su pareja, Marta Cascales, también funcionaria pública, golpeó a una mujer en un restorán vasco del barrio de Montserrat.
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«Levantate de la mesa a ver si sos tan malo. Van a ver lo que les pasa el martes, quiero ver si se la bancan», fue la amenaza de Moreno a una mesa de seis comensales, entre los que estaban Sebastián de la Bouillerie, productor agropecuario de Olavarría, y su esposa, Fátima White, quien recibió un golpe de puño de la pareja de Moreno.
De acuerdo con el relato de De la Bouillerie, cuando Moreno ingresó al restorán todos los comensales de su mesa se quedaron observándolo y el funcionario se acercó a saludar. «Yo a vos no te saludo», respondió uno de los amigos del productor de Olavarría. La frase despertó la ira de Moreno, quien desafió al hombre a salir a pelear a la calle. El secretario de Comercio y el comensal estuvieron cara a cara en medio del salón, pero fueron disuadidos y cada uno volvió a su mesa.
Provocaciones
Sin embargo, el funcionario kirchnerista, según explicó ayer De la Bouillerie a este diario, «siguió provocando desde su mesa, saludaba, levantaba su copa para invitar a un brindis y seguía amenazando con el acto del martes».
«¡Patotero, sinvergüenza!», le gritaron a Moreno desde la mesa de seis. En ese momento, Fátima, esposa del productor de Olavarría salió a fumar. Cascales salió al pasillo a hablar por teléfono y aprovechó para amenazar a la mujer: «Mirá que te voy a pegar». «Pegame», le respondió Fátima. La respuesta inmediata fue una agresión de la mujer de Moreno con golpe de puño. «Hicimos la denuncia porque además hay un testigo que es el guardia de seguridad del restorán», advirtió el marido de la víctima.
Después del incidente, la puerta del restorán se llenó de patrulleros y autos oficiales que retiraron a Moreno y a Cascales, directora del Estado en ENARSA, del lugar.
El secretario de Comercio Interior, que venía de defender el jueves pasado en el Senado la política agropecuaria del gobierno de Cristina de Kirchner, es uno de los máximos exponentes del ala dura del oficialismo encargado de controlar los precios y adaptarlos a los inverosímiles índices kirchneristas.
El violento episodio ocurrió en el restorán vasco Laurak-Bat, en la avenida Belgrano al 1000. La denuncia policial fue realizada en la Comisaría 4ª, que remitió el caso al juzgado correccional Nº 1, a cargo del juez Omar Facciuto.
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