ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

14 de julio 2006 - 00:00

Belgrano: 5.000 personas en marcha contra inseguridad

ver más
Una multitud fue la que se reunió en Belgrano reclamando justicia y seguridad, como consecuencia de la muerte de un joven la semana pasada a manos de un individuo que le disparó a quemarropa, y por el asalto y asesinato ocurrido en Colegiales que terminó con la vida de dos personas. Juan Carlos Blumberg volvió a pedir que se baje la edad de imputabilidad de los menores y propuso nuevas marchas. Un niño reclamándole al Presidente más atención para los problemas de seguridad.
«Que se vayan todos.» «Vamos a Plaza de Mayo.» «Justicia.» «Seguridad.» Esas fueron algunas consignas que coreó ayer a la noche una multitud en el barrio de Belgrano. La marcha se realizó en la esquina de Cabildo y José Hernández, en el mismo lugar en el que fue asesinado Alfredo Marcenac el jueves pasado, donde también resultaron heridas siete personas por un individuo que imprevistamente comenzó a disparar. Mientras se desarrolló el acto para reclamar por los « problemas de seguridad del país», Juan Carlos Blumberg anunció que se realizarán otras marchas para pedir «seguridad» y solicitó la renuncia del ministro de Justicia.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El acto estuvo programado para las 19 y comenzó con puntualidad cuando se hicieron escuchar las palmas de los allí presentes -casi cinco mil asistentesque cortaron la avenida Cabildo entre las calles José Hernández y La Pampa. Los vecinos autoconvocados de Belgrano concurrieron con sus familias al encuentro, poco común en este barrio de la Ciudad de Buenos Aires.

La semana pasada, un individuo al que aún no identificó la Policía sacó un arma y comenzó a disparar a quemarropa en plena calle a los transeúntes provocando la muerte del joven Marcenac, de Necochea, que residía en Buenos Aires para estudiar. Además, a raíz del robo seguido de muerte en un negocio del barrio porteño de Colegiales ocurrido hace dos días, la inseguridad recrudeció entre los ciudadanos de esos barrios.

Respetando la organización del acto, para el que se pidió no se lleven consignas políticas, familiares de chicos muertos se mostraron con carteles pidiendo Justicia para ellos. «Justicia por Fredy», «Justicia para Nahuel», «Necochea Presente».

«Esto no puede ser. Yo pasé por acá el día que mataron a Alfredo. Me pudo haber pasado a mí y antes no ocurrían estas cosas», señaló Isabel, una vecina que estaba en el acto y consideró que «la educación es necesaria» para que «esto no pase».

El Coro Kennedy, ubicado en el pequeño escenario montado para la manifestación, desde el cual habló, entre otros, Blumberg, entonó el Himno Nacional para dar inicio al acto. Después, religiosos del judaísmo, del islam y de la Iglesia Católica oraron por tener «Justicia», mientras entre los presentes opinaban que «estuvo muy bien que traigan a representantes de todas las religiones».

Momentos después, el director del Coro Kennedy pidió la palabra y manifestó que «está bien que le pidamos a Dios por estos problemas, pero me parece que si no tenemos Justicia, por más que recemos hay cosas que tienen que ver con los hombres y no con Dios», a lo que siguió una marea de aplausos. Al mismo tiempo, uno de los manifestantes se retiró furioso exclamando: «¡Hay que hablar de la Justicia, no venir a cantar!».

  • Discusión

    «Todos los viernes tenemos que venir y hacer un bocinazo o un apagón para que nos escuchen«Seguridad, seguridad, seguridad», empezó a cantar la muchedumbre a una sola voz en la avenida Cabildo. No obstante, algunos de los presentes no estaban de acuerdo y comenzó una discusión donde se pidió «silencio» y «respeto por las víctimas».

    Luego, una repentina calma fue quebrada por un tímido «que se vayan todos» que pareció despertar los fantasmas de diciembre de 2001 y, como si se tratara de una voz que nace de las entrañas de Belgrano, retumbóincesantemente un «que se vayan todos, que se vayan, que se vayan», hasta agotar las gargantas.

    A eso siguió un «afuera Zaffaroni» y «vamos todos a Plaza de Mayo». «Sí, total son solamente 40 cuadras», respondió una voz anónima. Diálogo que se interrumpió por la presencia de Blumberg, de quien las personas corearon su nombre una y otra vez hasta que subió al escenario. Hasta ahora el empresario demoraba la organización de una nueva marcha. El carácter espontáneo de la de ayer diríase que forzó su presencia.

    Una vez a la vista de todos y con la atención en él, el ingeniero -quien ayer testificó en el juicio oral que se sigue por el asesinato de su hijo Axel- anunció la organización de una marcha al Ministerio de Justicia para pedir la renuncia del ministro Alberto Iribarne y otra -posterior- a realizarse en Plaza de Mayo.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias