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La víctima fue identificada como Adolfo Herro, de 54 años, quien estaba muerto de un balazo en la sien, sentado al volante de su Chevrolet Astra gris, del que tenía una pierna afuera.
Según los voceros, el episodio se descubrió cerca de las 2.10 de esta madrugada cuando una patrulla pasó por el frente de la residencia de Herro, situada en la calle Naranjos, a pocos metros del Golf de Cariló, y a un policía le llamó la atención ver a un hombre quieto en el interior.
Cuando el efectivo se acercó, encontró a Herro con un balazo en la sien izquierda, con orificio de salida por la derecha.
Los voceros explicaron que si bien la forma en la que se encontraba el cuerpo, sumada al hallazgo de mucho dinero en la billetera y bolsillos del contador, hizo sospechar a los pesquisas de un suicidio, un hecho clave cambió esa hipótesis: no fue hallada en el lugar el arma con la que se efectuó el disparo.
Según las fuentes, en el auto de Herro se encontraron varios cargadores, una pistola 7,65 y papeles de ese arma y de otra, una Glock 380, que no estaba en el lugar, cuyo calibre se corresponde con el de una vaina servida hallada junto al cadáver.
Los detectives están seguros de que con ese arma que falta se efectuó el disparo que mató a Herro y la incógnita radica en determinar si el hombre se mató y alguien se apoderó luego de la pistola o si, como se presume, fue asesinado.
Lo que en principio descartaban los pesquisas es que el contador haya sido asesinado durante un robo, ya que en su billetera se encontraron 1095 pesos, 300 dólares y 300 euros, mientras que tenía colocado en su muñeca un costoso reloj, dijeron las fuentes.
Los investigadores determinaron que Herro había pasado el fin de semana en esa casa de Cariló, que le pertenece, junto a su esposa, una mujer que se desempeña en el ministerio de Gobierno bonaerense, con la que vive en una casa de La Plata.
Según los voceros, si bien Herro era contador público, últimamente se dedicaba a la compra venta de armas, lo que explica el hallazgo de la pistola 7,65 y cargadores en su auto.
Las fuentes informaron que hasta ayer a las 14:00 Herro estuvo en la casa de Cariló con su mujer, quien a esa hora retornó a Buenos Aires, ya que él quiso quedarse un poco más.
Los pesquisas saben que el contador tuvo su último contacto con la mujer a las 20.30, tras lo cual no se supo nada más de él hasta las 2.10, cuando fue hallado su cadáver.
Según los informantes, se presume que la muerte de Herro ocurrió aproximadamente una hora antes del hallazgo.
Su esposa, al ser anoticiada de lo ocurrido, aseguró a la policía que el contador no tenía problemas depresivos, por lo que no puede creer que se haya suicidado, añadieron las fuentes.
El episodio, caratulado averiguación de causales de muerte, es investigado por la policía de Cariló y de Pinamar y por el fiscal de Instrucción de Dolores Diego Araujo, quien aguardaba para esta tarde los resultados de peritajes claves para establecer lo ocurrido, entre ellos los de estudios de parafina realizados en las manos de Herro con el fin de saber si él disparó.
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