El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña continuó este miércoles con la declaración de Eduardo Rafael Torres, el policía que estaba de guardia cuando se conoció la ausencia del niño en la localidad correntina de 9 de Julio.
Eduardo Torres declaró durante casi cuatro horas y reconoció que se revisaron celulares sin testigos y que no quedaron registrados los horarios de algunos secuestros.
Eduardo Torres declaró sobre los primeros procedimientos realizados tras la desaparición de Loan Peña.
El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña continuó este miércoles con la declaración de Eduardo Rafael Torres, el policía que estaba de guardia cuando se conoció la ausencia del niño en la localidad correntina de 9 de Julio.
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Durante casi cuatro horas ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes, el agente reconstruyó los primeros procedimientos realizados el 13 de junio de 2024 y expuso una serie de irregularidades en el tratamiento inicial de las pruebas.
Torres reconoció que algunos teléfonos celulares fueron revisados sin la presencia de testigos y que tampoco quedaron asentados los horarios exactos en los que se secuestraron otras evidencias. Además, explicó que los primeros datos sobre la desaparición se anotaron en un borrador y recién varias horas después fueron incorporados al acta oficial.
El testigo se desempeñaba como oficial subayudante y secretario de actuaciones bajo las órdenes del entonces comisario Walter Maciel, uno de los acusados en el expediente.
Torres relató que tomó conocimiento de la desaparición por medio de otro policía, de apellido Duarte. Luego se comunicó con María Victoria Caillava, quien había participado del almuerzo familiar, y posteriormente informó la situación a Maciel.
Asimismo, el agente también aseguró que intervino en los primeros rastrillajes realizados en la zona. Durante la noche vio a uno de los hijos de Antonio Bernardino Benítez, quien le indicó que Loan “se fue solo al naranjal”, el lugar donde fue visto por última vez.
Según su testimonio, Caillava y su esposo, Carlos Guido Pérez, acudieron después a la comisaría de 9 de Julio y mantuvieron una reunión con Maciel. Ambos debieron dejar un Ford Ka y una camioneta Ford Ranger para que fueran sometidos a peritajes.
Torres afirmó que él mismo colocó las fajas de seguridad sobre los vehículos y señaló que el matrimonio pretendía entregar únicamente el automóvil.
“Ellos solo querían dejar el Ford Ka”, declaró. También sostuvo que Caillava y Pérez manifestaron preocupación cuando se les comunicó que la camioneta permanecería en poder de los investigadores.
La declaración adquirió relevancia porque durante los peritajes odorológicos perros entrenados marcaron rastros compatibles con Loan en los vehículos utilizados por el matrimonio.
La próxima jornada del debate tendrá como protagonista a Nicolás “El Americano” Soria, uno de los imputados por el presunto entorpecimiento y desvío de la investigación.
Soria denunció recientemente que fue amenazado de muerte y atacado con un arma blanca dentro del penal donde permanece detenido. Su defensa presentó un hábeas corpus por su situación carcelaria, pero el planteo fue rechazado.
El acusado ya había anticipado ante el tribunal que aportaría información sobre la actuación de las fuerzas de seguridad y de la jueza federal de Goya, Cristina Pozzer Penzo.
En el juicio están acusados por la desaparición del niño María Victoria Caillava, Carlos Guido Pérez, Walter Maciel, Laudelina Peña, Antonio Bernardino Benítez, Mónica del Carmen Millapi y Daniel “Fierrito” Ramírez.
El debate también alcanza a otras diez personas señaladas por distintas maniobras para entorpecer o desviar la pesquisa: Federico Rossi Colombo, Nicolás Gabriel Soria, Elizabeth Cutaia, Alan Cañete, Delfina Taborda, Pablo Noguera, Pablo Núñez, Valeria López, Verónica Machuca Yuni y Leonardo Rubio.
Loan tenía cinco años cuando desapareció el 13 de junio de 2024, después de participar de un almuerzo en la casa de su abuela Catalina, en el paraje Algarrobal. Fue visto por última vez cuando se dirigió con otros niños y adultos hacia un naranjal cercano.