9 de agosto 2004 - 00:00

Crece la angustia a 14 días de secuestro

Horas desesperadas se viven en San Isidro. Ayer se cumplieron 14 días del secuestro de Nicolás Garnil, en poder de una banda de delincuentes que ha interrumpido las comunicaciones con los familiares. Los investigadores creen que se trata de una táctica para presionar a los padres y acelerar el pago del rescate y la liberación del joven de 17 años.

No obstante, anoche se hablaba de un llamado que habría puesto una cuota de optimismo a dos semanas de angustia. La Policía está convencida de que «son horas decisivas» y que en los próximos días el caso tendrá un desenlace.

Durante la jornada de ayer, vecinos siguieron acercándose a la casa de los Garnil para dar su apoyo y pedir por la liberación del adolescente. Hasta las 8, compañeros del chico y vecinos de San Isidro realizaron una vigilia en la Iglesia de La Merced para rezar por Nicolás.

El estudiante secundario se encuentra secuestrado desde el 25 de julio, cuando delincuentes se lo llevaron del auto en el que se trasladaba con su madre rumbo a misa.

En comunicaciones telefónicas -mantenidas a lo largo del cautiverio de Nicolás para negociar el pago de un importante rescate-los delincuentesdieron a la familia una prueba de vida. El jueves pasado, la madre de Nicolás, la ginecóloga Susana Garnil, salió a la puerta de su casa para entregar una carta a los medios e imploró por la liberación de su hijo.

«Estoy de rodillas frente a ustedes... De rodillas les digo que no los odio, de rodillas les ruego que me devuelvan a mi hijito, de rodillas les juro rezar por ustedes hasta el último día de mi vida», decía el texto.

El dramático pedido de la madre habría generado un nuevo contacto con los captores de Nicolás, que habría quedado interrumpido durante el fin de semana. Tanto la familia como los policías que investigan el secuestro mantenían en un hermético silencio las negociaciones con los secuestradores en medio de un afán para preservar la vida de Nicolás.

El viernes, el gobernador bonaerense, Felipe Solá, se refirió al caso Garnil y dijo que sentía una «angustia enorme» por el secuestro del adolescente. Dijo además que siente «responsabilidad» de que el caso ocurra en su provincia. Solá aseguró que transmitió directamente su dolor a la familia del adolescente, a la que vio «entera» a pesar de la grave situación por la que atraviesa.

Una banda de narcotraficantes que entregaba marihuana a domicilio y le hacía firmar un recibo a sus clientes rotulado «Onda Verde» fue desactivada por una división de narcóticos de la Policía Federal. Diez personas fueron detenidas, durante varios procedimientos realizados en el barrio porteño de San Cristóbal, acusadas de distribuir los estupefacientes bajo la modalidad de «delivery».

Fueron secuestrados quince kilos de marihuana potenciada, denominada Scam, que se encuentra en poder de los detenidos, una mezcla de plantas colombianas y peruanas desarrolladas en Holanda, donde el consumo de la «cannabis sativa» está permitido.

El procedimiento lo hizo personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas en una casa de Pasco 1571, en Capital Federal, donde, según la Policía, operaba la banda que recibía en forma telefónica los pedidos de droga.

La sospecha es que la droga comercializada por la banda era entregada por parejas que se desplazaban en automóviles, tipo remise.

En los llamados que hacían los compradores, según la investigación, debían dar su nombre y un número de código para luego esperar la entrega de la droga.

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