Corrientes - Una operación de lavado de dinero por 10 millones de dólares y la comprobación de que el paraguayo Raúl Menocchio, requerido en su país por un doble crimen, fue quien lo mató, son las dos pistas más firmes que hasta anoche tenía la Prefectura que investiga el asesinato del productor de cine Claudio Nozzi, confirmándose que la muerte del empresario se produjo en el marco de una entramada red de narcotráfico.
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Hoy comenzarán las indagatorias judiciales. La disimulación del asesinato estuvo rodeada de características verdaderamente cinematográficas: su secretario privado, que se identificó como Hugo Jara -en realidad Menocchio-, sería su jefe con antecedentes en el narcotráfico y requerido por la Justicia paraguaya; Silvia Herrera, la supuesta actriz contratada por Nozzi sería la amante desde hace años del falso Jara, y el cocinero del yate Trasulag II, Luis Alberto Ramírez, se desempeñaría como un guardaespalda contratado por Raúl Menocchio. El yate fue adquirido por Nozzi en San Fernando por una cifra cercana a los 250.000 dólares, de la que sólo habría pagado un tercio. Informate más
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