La Legislatura porteña tiene previsto sancionar hoy una ley propuesta por Aníbal Ibarra que simplifica los engorrosos trámites de habilitación de comercios, pero sólo será para los pequeños. Es un viejo proyecto para poner en funcionamiento las llamadas habilitaciones automáticas, que si bien ya se había anunciado años atrás, nunca se trató ni se puso en marcha. El Ejecutivo porteño envió a la Legislatura el borrador de la norma en diciembre pasado, pero antes de la tragedia del 30 de diciembre que puso en tela de juicio la mecánica de las habilitaciones e inspecciones, entre otras cuestiones.
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La ley está diseñada para los locales de menos de 100 metros cuadrados y que no tengan concurrencia masiva de gente. Se les permitirá que presenten una declaración jurada y diferente documentación que les indicará el área correspondiente del Gobierno porteño y ya pueden abrir, mientras se les envía un inspector que constate la veracidad de lo declarado.
Actualmente, para abrir, por ejemplo un quiosco, son necesarios la presentación de planos, la intervención de un arquitecto y un escribano y generalmente el pago a un gestor que realice los trámites, que son previos al permiso y a la apertura del comercio.
Durante el debate en la Comisión de Desarrollo Económico se acercaron los profesionales que intervienen en la realización de los trámites con diferencias con el proyecto. Arquitectos y escribanos sostuvieron que es más confiable la mecánica vigente, pero los legisladores aceptaron modificar el actual código de habilitación porque beneficia a los comercios pequeños en cuanto a la rapidez y el costo para la habilitación.
La ley especifica que las actividades categorizadas como «Sin relevante efecto ambiental» sólo deberán cumplir con el requisito de « comunicar el inicio de su funcionamiento, autorizándose el mismo en forma automática».
Este tipo de habilitación será, de aprobarse la norma, para comercios mayoristas y minoristas, industrias y depósitos no mayores de cien metros cuadrados, pero no los que vendan, elaboren, fraccionen o depositen explosivos, inflamables, productos alimenticios y especialidades o productos medicinales de uso humano y animal sin envasar.
• Ingresos Brutos
También se admitirá el trámite para los servicios con superficie no mayor de cien metros cuadrados como oficinas y agencias comerciales, agencias de lotería, de remises, locutorios, estudios y laboratorios fotográficos.
Otro de los trámites que se exige en esta nueva modalidad es, además de la declaración jurada, la constancia de inscripción y pago de Ingresos Brutos como también el contrato de alquiler o escritura del local, entre otros documentos.
La puesta en marcha de este sistema llega cuando el Gobierno porteño se propone descentralizar algunas de sus funciones, traspasándolas a las oficinas barriales. La Secretaría de Seguridad que conduce Juan José Alvarez, ante el anuncio de Ibarra de esa decisión de pasar a los Centros de Gestión y Participación algunos trámites de inspecciones y habilitaciones, estaría, en principio, de acuerdo en que el permiso para los comercios chicos que no representen riesgo sean controlados en los barrios. De todos modos, esa transferencia aún no tiene forma ni fecha.
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