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El abogado demandante, Fernando Bueno, informó que el casamiento estaba previsto para el viernes próximo, pero el viernes pasado la joven, de 22 años, le dijo a su novio que no quería casarse, luego de cuatro años de noviazgo.
Ante esta situación, el joven "decidió iniciar una demanda por todos los gastos que le ocasionó llevar adelante, durante cinco meses, los preparativos de una boda que nunca llegó a concretarse, ya que él se había hecho cargo de todos los gastos que representaba atender a más de 300 invitados", dijo Bueno.
Además del gasto material "mi cliente vivió una desagradable experiencia ya que tuvo que devolver los regalos a todos los invitados, y anunciarles la suspensión de la boda".
"Ella le dijo literalmente que lo quería mucho, pero que no lo amaba y no le dio ningún otro tipo de explicación", sostuvo Bueno, quien informó además que "todos los gastos que asumió mi cliente son por un monto superior a los 6 mil pesos, que serán la base para iniciar la demanda".
El joven, según su abogado, también se había encargado de alquilar una vivienda, que iba a ser el hogar conyugal, y de amueblarla completamente.
Fuentes judiciales consultadas por Télam, aseguraron "que no hay jurisprudencia sentada en un caso como este" y consideraron que tampoco creen que pueda ser un caso testigo.
Si bien consideraron que la demanda por daños y perjuicios será descartada de plano ya que creen que no van a prosperar los daños morales, señalaron que en el mejor de los casos, se puede llegar a mediar para que los gastos materiales sean absorbidos por ambas partes.
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