El Papa ha sido sometido a una pequeña operación quirúrgica para introducirle una sonda nasogástrica, que le facilitará la ingestión de alimentos, informó hoy el portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro Valls.
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La operación ha consistido en la implantación de una sonda que va desde la nariz hasta el estómago y que tiene por objetivo favorecer la deglución de los alimentos, dada la dificultad que tienen para ello los enfermos de Parkinson, como ocurre con Juan Pablo II.
La intervención se ha desarrollado tras la aparición, esta mañana, del Pontífice ante los fieles en la Plaza de San Pedro, durante la que saludó y bendijo a los fieles durante cuatro minutos e intentó hablar sin éxito.
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