ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

9 de junio 2009 - 23:09

Juicio Garrido: los acusados admitieron haber disparado

ver más
El último adiós de los vecinos de San Isidro al policía.
La pareja imputada por el crimen del policía Aldo Garrido confesó hoy haber participado en el fatal robo ocurrido en el centro de San Isidro, aunque con algunas contradicciones sobre el grado de su autoría, durante la primer jornada del juicio que se lleva adelante en los Tribunales de ese partido bonaerense.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Con la presencia de altos funcionarios del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires en apoyo a la viuda Marta Barberis, se inició el proceso en el que Néstor Luque y su novia Débora Acuña están acusados por "homicidio doblemente calificado".

Según fuentes judiciales, el juicio podría terminar en tiempo record, ya que la lectura de la sentencia sería mañana mismo, si es que las declaraciones de testigos y los alegatos finalizan en tiempo y forma.

El juicio estaba previsto para dar comienzo la semana pasada, pero se postergó porque Acuña dio a luz a la niña de la que estaba embarazada en el momento en el que habría participado del asesinato.

La mujer, actualmente recluida en la cárcel de Olmos, es trasladada dos veces por día a un hospital, en el que se encuentra su beba, que nació con sólo seis meses de gestación y tuvo que ser preservada en incubadora.

Este martes, el comienzo del debate se produjo alrededor de las 10:00, en el recinto de los jueces Mario Kohan, Raúl Neu y Ariel Introzzi Truglia, del Tribunal Oral en lo Criminal número 5, que tomaron la acusación del fiscal general adjunto de ese departamento judicial, Eduardo Vaiani, y el fiscal que instruyó el caso, Diego Callegari.

Al inicio del juicio concurrieron el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, el secretario de Investigaciones de la cartera, Paul Starc, y el intendente de San Isidro y amigo de la familia Garrido, Gustavo Posse.

Los funcionarios brindaron su apoyo a la viuda Marta Barberis, querellante en el proceso, al ser aceptada por la Sala I de Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro, y quien se mostró visiblemente conmovida por la situación.

Los acusados expusieron por separado ante los jueces y el primero en declarar fue Néstor Luque, el hombre según la investigación había dado los primeros dos disparos al oficial Garrido durante el robo al local de ropa Kevingston de San Isidro.

"A mí se me escaparon dos tiros mientras forcejeaba", afirmó Luque al recordar lo ocurrido el pasado 17 de febrero en el comercio ubicado en Chacabuco 361.

Además, el hombre -que se mostró "arrepentido" y lloró durante su declaración- reveló que su pareja Débora Acuña fue quien "remató" al subteniente Garrido con tres disparos cuando ya se encontraba herido.

En su exposición ante el Tribunal, Acuña afirmó que efectuó disparos con el arma de Garrido, pero dijo que su intención sólo "era robar y no matar".

Luego de esta primera audiencia, que también contó con la declaración de distintos peritos balísticos y científicos, el intendente de San Isidro y amigo de la familia Garrido, Gustavo Posse, confirmó que el Tribunal denegó el pedido de nulidad de las declaraciones previas de los acusados solicitada por la defensa, que aseguraba que habían sido "bajo presión".

Posse afirmó que ambos imputados se arrepintieron de lo acontecido en el local de ropa Kevingston, pero que "en uno de los casos" no le pareció convincente.

El intendente también indicó que existió "contradicción" en el relato de los dos enjuiciados acerca de la intencionalidad que tuvo cada uno al accionar el arma y asesinar a Garrido.


"Estoy convencido de que se llegará a la verdad de lo que ocurrió, pero creo que hay que dejar trabajar al Tribunal", agregó.

En tanto, Marta Barberis, viuda de Garrido, que asistió a la audiencia con el deseo de "verles las caras" a los presuntos asesinos, se mostró visiblemente angustiada por lo que debió vivir.

Marcelo Rochetti, abogado de la viuda, aseguró que existen "suficientes elementos" para condenar a la pareja acusada por el crimen a "reclusión perpetua".

"Hay tanta prueba que no importan otros detalles. Está la confesión de ellos mismos, el llavero con la foto de su hijo en la escena del crimen y está probado cómo fue el hecho. Hay lo necesario para condenarlos a reclusión perpetua", dijo el letrado en la puerta de los Tribunales de San Isidro.

Respecto del arrepentimiento que mostraron los imputados, Rochetti afirmó que a Luque no le creyó "nada" su llanto y reveló que a la mujer "no se le movió un pelo" durante su declaración ante los jueces.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias