Néstor Kirchner pidió ayer «perdón» en nombre del Estado por no haber tendido una «mano solidaria» al cardiocirujano René Favaloro, en cuyo honor fue formalmente instituido el Día de la Medicina Social. «Me toca representar a un Estado, que debe sentir vergüenza de haber amparado tantas cosas en la Argentina y no haber tendido esa mano solidaria y presta para alguien que visualizaba muy bien cuál era la problemática en el país», dijo en un discurso que pronunció en el Salón Blanco de la Casa Rosada. Ante familiares, amigos e integrantes de las instituciones que estuvieron vinculadas con Favaloro, el Presidente insistió en que «el Estado argentino tendría que pedirle perdón» a Favaloro, quien se suicidó de un tiro al corazón el 29 de julio de 2000.
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En homenaje de la persona y la tarea de Favaloro, el Presidente encabezó ayer un acto para recordar un nuevo aniversario el nacimiento del cardiocirujano y declarar en su honor el Día Nacional de la Medicina Social, de acuerdo con un proyecto de la diputada María del Carmen Falbo.
Durante el acto, también se entregaron plaquetas a médicos rurales destacados por su trabajo en los Centros de Atención Primaria de la Salud, en la consideración de que son quienes mejor representan el compromiso con la comunidad y como recordación de los primeros pasos que dio Favaloro en su profesión.
Kirchner hizo una cruda alusión a la indiferencia del Estado con la situación que atravesaba la Fundación Favaloro antes del suicidio del cirujano, al afirmar que «se miró con la nuca, se le cerró el corazón y la visión del país cuando presentó la problemática que tenía para avanzar en los temas fundamentales para los argentinos».
En esa línea, el Presidente insistió en calificar como «un error y un pecado histórico no haberle prestado la atención que se debía» a la obra del médico, quien, dijo, «es un ejemplo que debe ser referencia para la construcción de la identidad de los argentinos».
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