Un médico fue asaltado por una banda armada que se lo llevó cautivo de la puerta de su casa de la localidad bonaerense de José Mármol, aunque fue liberado ileso por la Policía tras una persecución y tiroteo en la que dos de los delincuentes fueron detenidos, uno de ellos herido.
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Fuentes policiales informaron que el hecho se inició en la noche del miércoles cuando el médico Aníbal Del Val (50), llegaba a su casa de Mitre al 2479, partido de Almirante Brown, a bordo de su Chevrolet Meriva.
Cuando bajó del auto para abrir el garage, el médico fue interceptado por tres delincuentes armados que lo obligaron a reingresar al vehículo.
Uno de los asaltantes se ubicó al volante del auto, otro en el asiento del acompañante, el tercero atrás con la víctima cautiva, mientras que un cuarto comenzó a seguirlos en un Volkswagen Gol de apoyo.
"Los tres que bajan me obligan a subir al auto y empiezan un raid a toda velocidad, reclamando dinero, ir al cajero, y obligándome a llamar a amistades para conseguir una suma de dinero", detalló Del Val.
La banda se llevó al médico cautivo hacia la localidad San José, aunque la maniobra fue advertida por una vecina de la víctima que alertó a la seccional novena de Almirante Brown.
Un móvil sin identificar de la fuerza bonaerense vio el auto del médico con la víctima y los delincuentes a bordo cuando se trasladaba por la esquina de Pasco y Salta, a unas 30 cuadras de la casa de Del Val.
Por tal motivo se acercaron al lugar varias patrullas que comenzaron a perseguir a los delincuentes, quienes al verse descubiertos, aceleraron la marcha y comenzaron a disparar contra la Policía.
En tanto, el asaltante que iba en el Gol huyó durante la persecución.
El médico contó que el delincuente que iba en el asiento de atrás con él cada tanto abría la puerta y disparaba contra los policías que los seguían, pero destacó que los efectivos no respondían a los balazos porque sabían que él estaba allí.
"Yo en ese momento lo que hice fue quedarme quieto porque ellos me habían dicho 'no te muevas', y tenés miedo de que si hacés cualquier tipo de movimiento pueda ser interpretado como algo para tratar de accionar contra ellos y después viene la represalia", dijo la víctima.
"Entonces te quedas tranquilo y rogás a Dios que no te peguen un tiro", agregó.
Al llegar al cruce de Santa María de Oro y Cangallo, frente a la estación de trenes de Temperley, el auto en el que iban los delincuentes fue rodeado.
Uno de los delincuentes logró escapar rumbo a la estación, mientras que los otros dos bajaron del auto con intenciones de huir, aunque fueron alcanzados por la policía.
Uno de ellos, de 23 años, fue detenido ileso, mientras que el otro, de 36, recibió un balazo policial y debió ser hospitalizado.
Este último se hallaba en libertad desde hacía poco, ya que había purgado tres años de prisión por otro delito similar.
"Tengo que rescatar que la Policía actuó en forma muy eficiente y con mucha precaución porque no dispararon al auto sabiendo que estaba yo y a pesar de que los delincuentes le tiraban a ellos", dijo el médico.
En el auto de la víctima, la policía secuestró una pistola calibre 9 milímetros, otra calibre 22 y un revólver 38.
El hecho es investigado por autoridades de la Unidad Funcional de Instrucción 14 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, ante quienes los detenidos declararán en las próximas horas.
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