Un joven fue baleado ayer en la madrugada en una reunión familiar en Córdoba y salvó su vida de milagro, cuando el proyectil fue amortiguado por un botón de su campera.
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Se trata de Mario Guillermo Cáceres, de 21 años, quien a las 7 ingresó en el Hospital de Urgencias con una lesión a la altura del pubis, que según los médicos no tuvo mayor gravedad, ya que el proyectil fue detenido por un botón.
De acuerdo con las fuentes, la bala, al traspasar el botón, sólo le produjo una herida que no afectó ningún órgano vital.
Según trascendió, el joven habría sido agredido en medio de una riña familiar ocurrida en la localidad de Gui-ñazú, en el Gran Córdoba, a 18 kilómetros al norte de la capital provincial.
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