La ratificación del paro de 24 horas que llevarán a cabo los trabajadores de los subterráneos porteños obligará mañana al millón de pasajeros que habitualmente utiliza este medio de transporte a recurrir a todos su ingenio para movilizarse por la ciudad de Buenos Aires, en una jornada que se prevé complicada para el tránsito.
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Los delegados de la cinco líneas de subtes y el Premetro ratificaron pasadas las 20:00, el cese de actividades, pese a los intensos esfuerzos del Gobierno nacional para evitar la concreción de la medida de fuerza y al "llamado a la reflexión" que la empresa Metrovías hizo a los gremialistas.
De hecho, hasta última hora de la noche, los intentos por frenar el paro continuaban contra reloj y los representantes sindicales permanecían encerrados en un hotel del centro porteño, analizando una propuesta de mediación presentada por el Defensor del Pueblo, Eduardo Mondino.
La repercusión del conflicto gremial sobre una amplísima población de usuarios llevó el tema hasta las más altas esferas del Gobierno nacional, al punto que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, instó desde Nueva York a los sindicalistas a suspender la medida y luego viajó de urgencia a Buenos Aires para tratar de destrabar personalmente la situación.
En tanto, el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, salió a advertir que se recurrirá a "la Justicia y las Fuerzas de Seguridad" para garantizar "el derecho a trabajar" de los empleados del subte que se plieguen a la medida de fuerza.
De este modo, Jaime envió un mensaje a los delegados que encabecen la protesta, en cuanto a que no se permitirán cortes de vías que impidan la salida de los coches, conducidos por personal jerárquico o por aquellos que no adhieran al paro.
"Ellos tienen todo el derecho de hacer un paro y también existe el derecho de trabajo. Entonces queremos que se garantice a Metrovías la posibilidad de realizar el servicio normalmente", aseveró Jaime.
El paro también fue cuestionado por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que salió a señalar que la medida de fuerza convocada por los delegados del subte -que no responden al gremio-no será "avalada" por la conducción formal del sindicato.
"Este paro obedece a una cuestión política y no gremial, donde un grupo de trasnochados actúa en detrimento del servicio", expresó el titular de la UTA, Roberto Fernández.
Sin embargo, los delegados del subte ratificaron el paro y explicaron que se trata de una medida de "autoprotección" frente a lo que calificaron como "persecuciones de la empresa" contra quienes participaron de las anteriores protestas, en reclamo de mejoras en el mantenimiento de los coches.
Así lo señaló el delegado de la Línea B, Claudio Dellecarbonara, quien sostuvo que la condición para retomar el diálogo con Metrovías es que "cesen las persecuciones", y añadió que algunos de los empleados ya fueron "sancionados" por la compañía por haber "denunciado la situación" en un programa televisivo.
La medida de fuerza también tiene como objetivo reclamar mejoras en el mantenimiento de los coches y la reincorporación del delegado acusado por la empresa Metrovías de "sabotaje".
Si bien el paro convocado es por 24 horas, los delegados aseguraron "en caso de no tener respuesta se va a evaluar cómo continúa la medida de fuerza".
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