El 16 de junio se celebra en Argentina el Día del Ingeniero, una fecha que pone en valor a una de las profesiones más importantes para el desarrollo del país.
La fecha reconoce el inicio de la enseñanza formal de la disciplina en 1865 y su impacto en áreas esenciales como energía, tecnología, transporte y desarrollo urbano.
Luis Augusto Huergo fue el primer ingeniero del país.
El 16 de junio se celebra en Argentina el Día del Ingeniero, una fecha que pone en valor a una de las profesiones más importantes para el desarrollo del país.
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La conmemoración recuerda el inicio formal de la enseñanza de la ingeniería en la Universidad de Buenos Aires y reconoce el rol central que los graduados tienen en la construcción de infraestructura, el avance tecnológico y el crecimiento económico.
La efeméride se vincula creación del Departamento de Ciencias Exactas en la Universidad de Buenos Aires en 1865. Sin embargo, el impulso inicial había surgido una década antes, en 1855, cuando el ingeniero francés Carlos Enrique Pellegrini, padre de Carlos Enrique José Pellegrini (presidente de la Nación entre 1890 y 1892), planteó la necesidad de educar profesionales capaces de responder a las demandas de un país en expansión.
Su propuesta encontró respaldo años más tarde en el rector de la casa de estudios Juan María Gutiérrez, quien promovió la iniciativa de "formar en su seno ingenieros y profesores, fomentando la inclinación a estas carreras de tanto porvenir e importancia".
En la historia de la carrera también aparecen figuras clave como Luis Augusto Huergo, considerado el primer ingeniero graduado en terreno nacional y el primer presidente de la Sociedad Científica Argentina.
Otro hito fue el de Elisa Beatriz Bachofen, quien en 1917 se convirtió en la primera mujer ingeniera de América del Sur. Este hecho abrió el camino para la participación femenina en una disciplina dominada por hombres.