29 de abril 2004 - 00:00
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El Presidente dialogó con algunos legisladores nacionales, por supuesto tropa propia, ya que, de lo contrario, no se llega al nivel presidencial. Eran los llamados «pingüinos buchones», que es un sector, como lo es el «grupo Talcahuano», dentro del kirchnerismo en el Congreso Nacional, en total unos 25. Los «pingüinos buchones» le planteaban las disputas dentro del bloque justicialista en el Congreso. Un poco cansado, el Presidente les dijo: «Por favor muchachos, no sean Bonassos, acuerden con los duhaldistas».Los Bonasso, Miguel en Diputados y su esposa en «Canal 7», se han transformado en un problema serio en el gobierno porque lo complican y le restan imagen.
• MENEM QUERRIA VER ESAS UVAS
Carlos Spadone anunció que, después de 5 años de sembrado y muchas inversiones, su bodega San Humberto produjo las primeras 15.000 botellas de sus vinos Nina en sus variaciones petit verdot y cabernet-malbec. No sería tan especial esa noticia si no fuera que la producción viene de 200 hectáreas de viñedos en el Valle de Aminga, que es vecino (a no más de 10 cuadras) del famoso Anillaco, pueblo natal de Carlos Menem. Precisamente por el ex presidente, Spadone instaló una casa enAnillaco (que usaba Menem cuando Zulemita no le permitía utilizar La Rosadita, que construyó) y les compró a Eduardo y a Amado Menem las partes accionarias en la vieja bodega familiar. En Chile, Menem debió llorar por no poder ver el momento en que se produjo el primer llenado de botellas en su propio terruño. Spadone dejó la parte externa tradicional de la bodega y modernizó todo lo interno. Luego, llegó con las cepas a Aminga, donde están las hectáreas. Al final de éstas (y de una zona poco exitosa donde Carlos Menem insistió en sembrar cactus de tunas), estaba la loma donde el ex presidente so-ñaba construir su nueva casa para vivir con Bolocco. Al lado de la loma, hay un valle que la esposa chilena usaba ya para establecer su tambo de la leche «Cecilia». Las vacas ya se las habían donado y comenzó a producir leche, pero, sin la vigilancia de su dueña, todos esos sue-ños se vinieron abajo. Inclusive el sueño de la casa. Y no vieron el sueño cumplido, el vino riojano especial. La leche sería mitad en donación para chicos de La Rioja y mitad comercializada para sostener el tambo.
Siempre dijo Menem que Anillaco le renovaba las fuerzas, pero en su vida, con más de 5 años de prisión por razones políticas muchas veces, algo sin antecedentes en políticos ni actuales ni del siglo pasado, tuvo que privarse de ese aire y de ese paisaje revitalizadores, como le sucede ahora por el exilio en Chile dada la persecución, también política, sin duda, de los jueces Jorge Urso y Norberto Oyarbide. Sería de desear que la Argentina cesara de mantener tantos hombres en el destierro. Podríamos repetir la historia de andar en años quizá repatriando restos como sucedió con Rosas, Sarmiento, San Martín, Eva Perón y más.



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