12 de agosto 2004 - 00:00

Purgan por cuarta vez la Policía Bonaerense

León Arslanian sumó ayer 128 nombres de oficiales de la Policía de Buenos Aires a la larga serie de purgas. Son hombres que estaban impugnados por irregularidades varias, ocurre en medio de una ola de inseguridad que pone a la fuerza al borde de su capacidad, con lo cual es difícil medir las consecuencias que tendrá. Mejora la fuerza o termina desanimando?

León Arslanian volvió a hacer temblar la ya frágil estructura de la Policía Bonaerense al desplazar de sus cargos a 128 oficiales y suboficiales. Esta es la cuarta «purga» que realiza en tres meses que lleva como ministro de Seguridad. En total echó a 790 policías.

El ministro aseguró que 124 efectivos fueron declarados «prescindibles» y que otros cuatro fueron pasados a retiro obligatorio. Explicó que todos tenían « procesos penales o sumarios en Asuntos Internos».

De los 124 policías declarados prescindibles, 28 son oficiales -entre ellos dos comisarios-, y los 96 restantes, suboficiales, mientras los otros cuatro fueron pasados a retiro porque cumplían con las condiciones para adoptar esa medida.

Si hay que regirse por los anuncios del ministro, aún faltaría despedir de esa fuerza policial a unos 710 hombres. Desde su regreso a la función de gobierno puso en la mira a 1.500 policías que -siempre dijo-tienen procesos graves y otros están siendo investigados por Asuntos Internos por supuestas irregularidades. El 15 de mayo había declarado prescindibles a 303 efectivos, el 3 de junio a otros 201 y el 29 de ese mes a otros 158.

Ayer anunció la «depuración» casi a la misma hora en que las fuerzas antisecuestro desembarcaban en San Isidro. Y aseguró que «va a durar lo que sea necesario porque la ley de emergencia (de prescindibilidad) tiene una vigencia de seis meses prorrogables por otro período». Anticipó así su intención de utilizar esta herramienta cuando lo crea necesario. El riesgo es caer en la arbitrariedad.

La Ley de Prescindibilidad fue sancionada cuando se declaró la emergencia policial en la provincia y faculta al ministro Arslanian a desplazar efectivos con el objetivo de una depuración. Los policías declarados prescindibles no pueden ser reincorporados a la fuerza y durante la investigación de Asuntos Internos sólo se juegan la posibilidad de ser indemnizados o recibir una jubilación si son hallados inocentes, beneficios a los que no tienen posibilidad de acceder si son considerados culpables y exonerados.

• Monitoreo

Arslanian precisó que los efectivos echados serán monitoreados y que seguirán sometidos a un sumario administrativo interno y ligados a un proceso de observación desde ese ministerio. La dependencia encargada de controlarlos será la Unidad de Observación, integrada por miembros de Asuntos Internos e Inteligencia.

Según dijo el ministro, entre los policías separados ayer hay un comisario y tres efectivos que cumplían custodia de un magistrado y que «
al tomar conocimiento de procedimientos por juego clandestino, frustraban los mismos».

También reveló que «
hay un comisario condenado por golpear a detenidos, otros policías acusados de pedir dinero a familiares de detenidos para mejorar su situación judicial y uno que intentó cruzar la frontera con un auto robado».

Algunos desplazamientos de las tres purgas anteriores fueron el del comisario
Alfredo Fanccioti, acusado por el asesinato de los piqueteros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, el 26 de junio de 2002 en Avellaneda, y el del subcomisario José Hernández, que investigó los secuestros de Diego Peralta y Antonio Echarri y está preso sospechado de liderar una banda de policías secuestradores.

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