El crimen de Fernando Báez Sosa abrió el debate una vez más sobre los hechos de violencia que involucran a rugbiers, tras numerosos episodios que tienen a estos deportistas del lado de los agresores.
El crimen de Fernando Báez Sosa abrió el debate una vez más sobre los hechos de violencia que involucran a rugbiers
El crimen de Fernando Báez Sosa abrió el debate una vez más sobre los hechos de violencia que involucran a rugbiers, tras numerosos episodios que tienen a estos deportistas del lado de los agresores.
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Los antecedentes más cercanos de violencia que involucraron a rugbiers fueron el golpe que recibió desde atrás Alejo Iturrieta, hace dos semanas en una fiesta al aire libre en Punta del Este, quien fue operado de urgencia al sufrir una fractura de mandíbula por un jugador uruguayo.
Durante esos días, en otro caso, el Club Universitario de La Plata suspendió a varios integrantes de su plantel superior de rugby luego de que varias usuarias denunciaran por redes sociales que los jugadores solían sacarles fotos íntimas a las mujeres, sin su consentimiento, para luego viralizarlas por Whatsapp.
La temporada anterior varios jugadores del club Gimnasia y Esgrima de Rosario debieron indemnizar a tres jóvenes que fueron agredidos a la salida de un boliche bailable dos años atrás.
Uno de los casos más resonantes por sus consecuencias, fue la muerte de Ariel Malvino, quien falleció en el 2006 en Brasil, tras recibir un feroz ataque de tres jugadores de la provincia de Corrientes en Copacabana.
Ahora, tras el homicidio de Báez Sosa por el que están acusados diez jugadores del club Náutico Arsenal Zárate, se viralizó un video de otro ataque de rugbiers a un joven de 19 años, oriundo de General Alvear, también cometido en Villa Gesell. La víctima esta vez fue Mateo Romby. Los agresores le propinaron, como se ve en el video, una patada en la cara y tres golpes de puño en también en el rostro.
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