10 de agosto 2004 - 00:00

Se negó a declarar la viuda de Lencina

Fernanda Aguirre, la niña de 13 años secuestrada en la localidad entrerriana de San Benito, y Nicolás Garnil, el joven de 17 años secuestrado en La Horqueta, partido de San Isidro, cumplieron ayer 15 días en cautiverio y no hubo novedades en las investigaciones de ambos casos.

Mirta Analía Chávez
, la mujer de Miguel Angel Lencina, detenida como sospechosa de la desaparición de Fernanda, se negó a declarar ayer en la causa donde la investigan por el delito de secuestro, pero presentó un escrito en el que pidió custodia para sus tres hijos. Chávez se negó a declarar ante el fiscal federal Mario Silva, asesorada por su defensor oficial, Juan Carlos Ferrari, quien cree que la mujer no estaba dispuesta a suicidarse, tal como insistieron en señalar distintos investigadores desde que ocurrió la muerte de Lencina en una seccional. El abogado Ferrari dijo que «Chávez se abstuvo de declarar en la causa por la investigación del secuestro de Fernanda Aguirre, pero presentó un escrito en el que solicita que la Justicia encomiende la custodia de sus tres hijos».

El defensor oficial Ferrari dijo que siempre que declaró en la causa, Lencina se manifestó inocente del secuestro de Fernanda.

El abogado admitió que algunos familiares del sospechoso -por ejemplo un sobrino- lo vincularon con el secuestro de la chica, aunque advirtió que «esas pruebas gozan de cierta sospecha ya que no había una buena relación entre ellos» y el acusado.

En cuanto al caso Garnil, trascendió que la última comunicación que habrían mantenido los captores con la familia habría sido el día 30 de julio. Ayer, una amiga de la familia y madre de un compañero de colegio de Nicolás, le envió una nueva carta al presidente Néstor Kirchner reclamándole que las autoridades enfrenten el problema de la inseguridad, y sostuvo que «así no se puede vivir más». «Presidente, así no podemos vivir más. Mientras usted en sus discursos habla de una Argentina que crece, en nuestro país crecen lo secuestros. En La Horqueta los secuestros son diarios, y el temor nos angustia», afirmó la mujer en la carta que le dirigió al jefe de Estado. Al dar a conocer el texto, en la puerta de la casa de la familia Garnil, ubicada en la zona de La Horqueta, la amiga de los familiares de Nicolás, llamada Mercedes, también le pidió a Kirchner que «no se ocupe de mirar el pasado, sino de mirar el presente y darles a nuestros hijos un futuro mucho mejor».

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