14 de junio 2005 - 00:00

Sin guerra país pudo recuperar Malvinas

El crucero ARA General Belgrano, hundido al ser torpedeado por el submarino nuclear inglésConqueror en 1982, por «miedo» y «debilidad», como lo afirma un intelectual inglés.
El crucero ARA General Belgrano, hundido al ser torpedeado por el submarino nuclear inglés Conqueror en 1982, por «miedo» y «debilidad», como lo afirma un intelectual inglés.
El académico inglés sir Lawrence Freedman dio a conocer la semana pasada el adelanto de un documentado y largo ensayo sobre la Guerra por las Malvinas en 1982 -2 tomos próximos a aparecer-. En ese informe, encargado por el gobierno de su país como una suerte de «historia oficial» de la guerra, Freedman dice que «el resultado pudo haber sido distinto, evitando posiblemente la derrota» sufrida por la Argentina. Después de una investigación que le llevó ocho años, desnuda la ayuda brindada por Chile y Estados Unidos al Reino Unido, analizando incluso el hundimiento del crucero ARA General Belgrano, por parte de un submarino nuclear, el Conqueror, por «debilidad» inglesa y «miedo» ante la acción de las Fuerzas Armadas argentinas.

Anticipando que «pronto se convertirá en la historia oficial británica sobre la Guerra de las Malvinas», se afirma que si la actitud de la junta de comandantes -en Buenos Aires-, hubiera sido otra, no sólo se hubiera evitado la derrota sino que hoy la situación sería distinta.

Freedman
sostiene que si la junta presidida por el ampuloso general Leopoldo Fortunato Galtieri hubiera tenido una actitud más moderada, contemporizadora, en lugar de lanzar una «impetuosa invasión», la Argentina podría haber alcanzado su objetivo de soberanía. ¿La razón? Este inglés tiene documentado que la población isleña preguerra venía declinando notoriamente en lo económico y social, con una situación local estancada. La situación, sostiene este profesor de estudios de guerra, en el King's College de Londres, era insostenible.

• Cobertura

Cubre en el primer tomo la historia de los orígenes de las relaciones anglo-argentinas; para en el segundo abordar la guerra de 1982 y continuar hasta 1990, cuando se reanudan las relaciones diplomáticas.

Freedman
admite que el enfoque del libro se debe al acceso que tuvo de los archivos oficiales secretos del Foreign Office, incluyendo la ayuda prestada al Reino Unido por Chile y Estados Unidos. Que en el caso de Washington tuvo una primera etapa en la que Ronald Reagan y su secretario de Estado, Alexander Haig, intentaron hacer de intermediarios para alcanzar un acuerdo diplomático.

Mientras que los halcones militares del Pentágono se ocupaban de proveer de armamento a Londres.


Sin descubrirlo, Freedman dice que esta historia puede explicar por qué las tropas SAS de élite tuvieron que hacer un aterrizaje forzoso en el helicóptero que los transportaba en territorio chileno. Lo mismo que el hundimientodel Belgrano que, sostiene, no fue una decisión política sino militar.

Afirma, en cambio, que el hundimiento, que provocó más de 300 víctimas, fue producto de la debilidad más que de la fuerza; y el miedo a que las fuerzas navales argentinas descubrieran la « vulnerabilidad» de la flota británica.

• Exito

En tren de explicar las acciones bélicas, Freedman señala como el principal éxito argentino el hundimiento del Atlantic-Conveyor, que transportabahelicópteros, claves a la hora del desplazamiento de las tropas en tierra, que a partir de ese hecho se tornó « extremadamente difícil».

El almirante
Sandy Woodward, comandante de la fuerza de tareas, tenía una opinión pesimista del final de esta guerra, pues no le llegaba la munición que esperaba y «sus naves fueron estropeadas sin piedad por la aviación de cazas argentinos», sumado a un Atlántico Sur «severo». Una visión inglesa a la que habrá que asomarse cuando los dos tomos salgan a la luz.

Dejá tu comentario

Te puede interesar