Las grandes edificaciones que se levanten en cinco barrios de la Capital Federal deberán obtener previamente un certificado de factibilidad de agua potable y desagües domiciliarios, entre otras medidas que tienden a endurecer las normas para la construcción urbana.
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Se trata de un intento del Gobierno porteño por comenzar a regular la construcción de torres, que despertó fuertes protestas en varios barrios de la ciudad, como Caballito y Palermo.
Las medidas fueron adoptadas por el jefe de Gobierno, Jorge Telerman, a través de un decreto que reemplaza al 1929/06 por el cual se había suspendido por 90 días hábiles las obras en Caballito, Coghlan, Núñez, Palermo, Villa Pueyrredón y Villa Urquiza.
Ahora, los constructores que quieran edificar en esos barrios -excepto en Núñez- deberán presentar un certificado de factibiliad de agua potable, que será extendido por la empresa estatal sanitaria AySA.
En Núñez no será obligatorio, porque allí las autoridades, durante el período de suspensión de las obras, no detectaron inconvenientes de factibilidad sanitaria, como sí lo hicieron en los otros barrios.
La nueva normativa exige, además, que toda edificación de esos cinco barrios que tenga 5 mil metros cuadrados o más deba presentar una "evaluación ambiental" para que le autoricen la obra.
Hasta ahora, esa exigencia sólo corría para las construcciones de más de 10 mil metros cuadrados.
Al lanzar su plan, Telerman dijo que las nuevas normas son implementadas con el "consenso" de las cámaras del sector de la construcción y de las agrupaciones vecinales.
Destacó, en este sentido, "las virtudes de una sociedad que busca zanjar sus diferencias buscando el bien común y el desarrollo económico".
El mandatario presentó los nuevos requisitos, que regirán mientras se estudia el proyecto de Plan Urbano Ambiental recientemente enviado a la Legislatura porteña, durante un acto realizado en la sede gubernamental porteña, a la que asistieron representantes vecinales y de las cámaras empresarias.
Telerman advirtió que "el deseo de lucro no está enfrentado con el deseo de que el sol ilumine nuestras casas" y aseguró que desde su gobierno quiere seguir "alentado al sector inmobiliario, aunque defendiendo el interés de los vecinos".
En el nuevo decreto se contempla la creación de una comisión de Hablitación Ambiental, encargada de definir los trámites referidos evaluación de impacto ambiental, y otra de Coordinación y Planeamiento de Infraestructura.
También se anunció un plan de desarrollo de zonas promocionales en áreas de la Ciudad de escasa densidad habitacional y, desde el Ministerio de Gobierno, se anticipó un programa de supervisión de obras para observar cualquier problema que ocasionen a los vecinos.
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