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17 de marzo 2020 - 00:00

Desafío doble: evitar coronavirus y sobrevivir 15 días sin clases

A pocos días del inicio de clases, las familias hacen malabares para continuar con sus trabajos y cuidar a los más chicos con las escuelas cerradas. Acá algunos casos.

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Solitaria. Las plazas y parques de la Ciudad de Buenos Aires estuvieron cerradas durante el día de ayer. Los padres y niños se sorprendieron con el desolado escenario.

Finalmente, cerca de las 8 de la noche del domingo, el presidente Alberto Fernández anunció la suspensión de las clases hasta fin de mes por el avance del coronavirus en el mundo. En cada casa, los teléfonos empezaron a sonar automáticamente, las cadenas de mails y comunicados comenzaron a circular. A pocas horas de diagramar el comienzo de semana, las familias empezaron a hacer malabares para sortear las próximas dos semanas con los chicos en casa. Para muchos, sobrevivir hasta abril en familia será más difícil que sortear la pandemia.

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“Voy a entrar más tarde al trabajo, no tengo otra opción. Me veo obligada a reducir mi jornada laboral. Con tan poco tiempo no pude organizarme; con el paso de los días iré viendo qué hago”, comenzó contando a este diario María Amor Nocetti, mamá de un niño de dos años y empleada de un club náutico, que suspendió sus actividades para sus socios, pero no así para sus trabajadores.

“Ni bien me enteré, llamé a mi mamá, pero no puede venir temprano, así que me quedo yo con mi hijo. No tengo pensado hacer actividades, nos vamos a quedar en casa para evitar la circulación del virus. Si hay poca gente, quizás me animo a llevarlo a la plaza”, reconoció.

Algo similar le ocurrió a María Belén Sánchez, que trabaja para el Gobierno de la Ciudad y por ahora -todo puede cambiar en segundos- deberá presentarse como todos los días al trabajo. “Se van a quedar con el papá todo el día, y después iremos mechando con los abuelos. La idea es exponerlos poco, así que buscaremos actividades para hacer en casa”, contó. “No será fácil con dos niños, uno casi adolescente en un tres ambientes”, agregó preocupada.

Lo cierto es que muchos no pueden contar con los abuelos porque en la mayoría de los casos forman parte de la población en riesgo. “Quiero evitar llevarles los chicos a mis papás o mis suegros para no exponerlos a ellos”, contó María Belén, mamá de dos varones de 10 y 3 años.

Para los padres separados la situación es aún más compleja. “Es tan reciente todo que vamos viendo sobre la marcha, los abuelos siempre son una opción y yo tengo la suerte que mi pareja actual es docente, por lo que no tiene que presentarse al trabajo así que me puede ayudar con el cuidado de mi hijo”, narró Juan José Caamaño, papá de un niño de 7 años.

“Estamos esperando que en mi trabajo me definan la situación, espero puedan darme una licencia, trabajar desde mi casa sería imposible y hoy no tengo con quién dejar a mis hijas”, contó Florencia Cardarelli, mamá de una beba de 8 meses y una nena de 5 años. “Mi mayor problema es que mi cuñada cuida a mis hijas, pero ahora está de vacaciones y cuando regrese tendrá que hacer la cuarentena y los abuelos son justamente el público más vulnerable”, sostuvo Florencia, que hoy tuvo que faltar a su trabajo para cuidar a sus hijos.

Para todos los cuidados están en tratar de evitar los conglomerados de gente y la higiene constante de las manos. “En mi caso, veremos que es mejor, si irlo a buscar dos veces por semana para que venga a casa o que se quede directamente en lo de la madre. Hay que ver cómo evoluciona la pandemia”, agregó Juan José. “Es difícil porque no puede controlar todas sus actividades y con quien se relaciona, ya que la mitad del tiempo no está bajo mi cuidado”, explicó al tratarse de padres separados.

Si bien es cierto que ante una emergencia sanitaria hay que doblegar los esfuerzos, para las familias los próximos 15 días serán un verdadero desafío y hasta muchos se preguntan si podrán sobrevivir a una convivencia forzada -evitando las salidas- con toda la familia, durante tantos días. Y aunque parezca broma, en China la cuarentena ya trajo consecuencias. Según los diarios locales hay récords de divorcios tras la convivencia forzada.

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