Alrededor de un millón y medio de personas se vieron perjudicadas ayer a la mañana por un paro de trenes que se inició a la madrugada, en reclamo de mayor seguridad, aunque poco antes del mediodía la medida quedó suspendida tras un acuerdo entre el gremio La Fraternidad y el gobierno nacional, que se comprometió a enviar gendarmes para patrullar los vagones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Como consecuencia de la faltade trenes desde la 0 de ayer, los accesos a la Capital se vieron colapsados en el inicio de la jornada laboral, y abordar un colectivo fue casi una misión imposible.
La medida había sido dispuesta por el sindicato de maquinistas de trenes, La Fraternidad, que explicó que la huelga se produjo en reclamo de mayores medidas de seguridad para el sector, luego de que el lunes fue incendiado un vagón en Bella Vista.
La huelga estuvo enmarcada en un plan de lucha que incluso amenazaba con sumar para la semana que viene paros rotativos en el servicio.
Sin embargo, durante el transcurso de la mañana, la medida quedó sin efecto, luego de que el titular del gremio, Omar Maturano, se reunió con el ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, con quien acordó una serie de medidas que atiendan los reclamos de los trabajadores.
La reunión se inició a las 10 en la sede de la cartera judicial nacional y fue convocada por el ministro Fernández. Tras el encuentro, el propio Maturano indicó a la prensa que se acordó con Fernández que «se refuerce la presencia de la Policía en las estaciones cabeceras y que haya patrullaje de Gendarmería vagón por vagón, de 19 a 24».
«Creemos que tendremos más seguridad, y la semana que viene volveremos a reunirnos con autoridades de la provincia y el gobierno nacional», aseguróel gremialista, quien de todos modos aclaró que la suspensión de la huelga es una «medida parcial» y que en caso de que se deje de cumplir lo pactado, podrían convocar a «otro paro».
Luego del anuncio del levantamiento de la medida de fuerza, el servicio de trenes se fue reanudando en horas del mediodía y en el comienzo de la tarde quedó normalizado por completo, lo que permitió a los pasajeros un mejor retorno a sus hogares tras la odisea que tuvieron que atravesar durante la mañana.
Según los cálculos de las autoridades viales, a raíz de la medida de fuerza, durante toda la jornada de ayer ingresaron a la Ciudad de Buenos Aires unos 200 mil automóviles más que lo habitual. Esto generó severos inconvenientes y demoras en el tránsito desde muy temprano, en especial en los principales accesos, como la autopista Panamericana, Acceso Oeste, la autovía Riccheri y el Puente Pueyrredón.
Dejá tu comentario