Dos fosas que habrían funcionado como polígonos clandestinos de tiro y luego tapadas fueron descubiertas en un galpón de Martín Lanatta en Berazategui, en el marco de la investigación del triple crimen de General Rodríguez, informaron fuentes judiciales.
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En el lugar, que los investigadores describieron como un posible "aguantadero", también se encontraron 6.300 vainas servidas de distintos calibres, varias partes de armas y plomos de proyectiles disparados.
La sospecha de que el galpón pudo haber servido, además, para acopiar botines de asaltos se acrecentó cuando los pesquisas hallaron 800 cajas conteniendo productos de farmacia y perfumería y 10 bolsas llenas de prendas de vestir con marcas adulteradas.
El lugar era allanado por el fiscal de Mercedes Juan Ignacio Bidone, a raíz de informaciones brindadas por testigos de identidad reservada en la causa por el triple crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina.
De acuerdo a las fuentes, tres de los mencionados testimonios señalaron ese galpón de Lanatta, situado en la intersección de la calle 203 y el Camino General Belgrano, de la nombrada localidad del sur del Gran Buenos Aires, como un "lugar de ocultamiento de cosas o personas".
El allanamiento era llevado adelante por efectivos de la Gendarmería Nacional y de la Superintendencia de Delitos Complejos de la Policía bonaerense y, de acuerdo a las fuentes, seguiría toda la noche.
Es que el fiscal Bidone intenta recabar la mayor cantidad de información de utilidad para la investigación del triple asesinato ocurrido en agosto de 2008, por el que están detenidos Lanatta, su hermano Cristian y los hermanos Víctor y Marcelo Schillaci.
El 7 de enero pasado, el juez de Garantías de Mercedes, Marcelo Romero, les dictó la prisión preventiva a los cuatro imputados como coautores del delito de "privación ilegal de la libertad y homicidio calificado".
De acuerdo al magistrado, los agravantes en el accionar delictivo de los acusados fueron el uso de arma de fuego, el ensañamiento y la participación de dos o más personas.
Los hermanos Schillaci y Martín Lanatta fueron detenidos el 21 de diciembre último en una serie de allanamientos ralizados en Quilmes, Berazategui y Florencio Varela, donde los acusados vivían y trabajaban.
En tanto, Cristian Lanatta ya se encontraba preso en el penal de Sierra Chica imputado en una causa por robo.
Según la investigación judicial, el 7 de agosto de 2008 las tres víctimas concurrieron a una reunión de trabajo a un hipermercado de la zona sur del conurbano, donde planeaban cerrar un negocio, y allí fueron engañados por sus agresores.
La principal sospecha de Bidone apunta a que fueron llevados a la casa de Cristian Lanatta, situada en la calle Videla 631 de Quilmes, donde permanecieron privados de la libertad al menos durante algunas horas y, luego, los asesinaron.
Los pesquisas creen que luego de ser asesinados, los cuerpos de Forza, Ferrón y Bina ueron guardados en algún freezer hasta que finalmente fueron arrojados en un zanjón del partido de General Rodríguez, donde los hallaron el 13 de agosto de ese mismo año, es decir seis días después.
Para Bidone, el móvil de la masacre fue triple: por un lado vinculado a negocios que realizaba una de las víctimas en mesas de dinero, por otro por los negocios de medicamentos truchos y, finalmente, por el tráfico ilegal de efedrina y bandas de narcos mexicanos.
De hecho, la viuda de Forza, Solange Bellone, está detenida por la denominada causa de "la mafia de los medicamentos".
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