Los padres de niños que concurren a un jardín de infantes privado de la localidad bonaerense de Villa Gesell, dependiente del obispado de Mar del Plata, pidieron el esclarecimiento de los casos de abuso sexual que denunciaron a mediados del año pasado.
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El junio de 2008 "se presentaron alrededor de 15 denuncias judiciales, que luego se incrementaron a 20, por abuso de menores ocurrido en el jardín Anna Bottger que involucraba a personal docente y no docente, y hoy los presuntos abusadores siguen en el colegio", dijo Claudia Suárez, una de las madres denunciantes.
La mujer dijo que "la semana pasada se realizaron allanamientos, en el jardín, en la parroquia donde vive el sacerdote y en domicilios particulares, y hay seis imputados en la causa".
La causa fue caratulada como "abuso de menores", añadió Suárez, tras precisar que en los allanamientos "se encontraron elementos de pornografía y se llevaron computadoras.
Podemos estar hablando de una posible red de pedofilia porque los mismos chicos cuentan que eran filmados".
No obstante, agregó que "lo que dicen los niños nunca se investigó; en esta causa hay muchos hechos llamativos que obstaculizan la investigación. Ya vamos por el tercer fiscal porque los anteriores se excusaron y se desalentó a los padres para que no hicieran la denuncia".
Comentó que en total hay 20 denuncias y otras 40 declaraciones testimoniales que hablan sobre lo que vieron o escucharon y que hay chicos muy afectados que estaban en distintas salitas, de 3, 4 y 5 años.
Cuando se conocieron las denuncias por abuso sexual, en junio del año pasado, las clases fueron suspendidas por una semana y la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada (DIEGEP) tomó intervención y envió a dos inspectores para recibir denuncias e inquietudes de los padres y establecer los sumarios.
Las primeras denuncias fueron tomadas por el fiscal Diego Bensi, de la fiscalía descentralizada de Pinamar.
"Este fiscal desalentó a muchos padres a hacer denuncias, y a los dos meses se excusó y la causa pasó a manos una nueva fiscal, Liz Brestoli de Dolores, quien ordenó pericias psicológicas a algunos niños, que confirmaban la existencia de signos de abuso sexual, pero llamativamente se excusó", dijo Suárez.
"Por eso decimos que hay muchas hechos llamativos en esta investigación, porque además el cura párroco y asesor legal del jardín desapareció de la ciudad cuando se conocieron los hechos", añadió.
Señaló que a los padres que hicieron la denuncia fueron difamados y "lograron dividir a la gente y es así como muchos dicen que estamos locos y niegan todo, otros dicen que cómo van a hacer, que no pueden sacar a sus dos o tres hijos del colegio porque no hay otro y el Bottger es el colegio tradicional de Gesell".
Suárez dijo que en ese momento "se fueron como 70 chicos del colegio pero que luego abrieron la inscripción y entre el desconocimiento y la gente que niega todo porque apoya al párroco, nuevamente completaron la matrícula".
"Por el riesgo que corren esos niños y para que esto no suceda más, es que queremos que se investigue, que se esclarezca y se condene a los responsables", enfatizó
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