7 de diciembre 2005 - 00:00

Fallo considerado como deplorable

Una nueva encuesta (la difundió el domingo el diario «La Nación») señala que 70% de los argentinos y residentes en el país no cree en la Justicia, ni por honradez ni por eficiencia. ¿Faltaba una encuesta más? Ciertamente no. Es conocida y sólo solucionable en la medida en que avance el juicio por jurados la mala imagen de los estrados del país.Y con ellos, si llegan, habrá que ver porque puede significar peor el remedio en un país tan proclive a la transgresión.

Estamos frente a la realidad de una Justicia del país vapuleada por huelgas salvajes de sus empleados, muy lenta, que tuvo aberraciones como el 2 x 1 para favorecer delincuentes, con una miembro de la Corte Suprema, la Dra. Argibay Molina, que les aconsejó a los jueces que «sean audaces» e independientes, pudiéndose deducir que no lo son. Es la Justicia de un país donde los magistrados ahora son llevados a juicio político por sus fallos. Una Justicia donde para los cargos hay predominio de la misma corporación de los estrados, algo que nunca asegura la inteligencia. Una Justicia donde hay puestos de jueces ejerciendo con paranoia declarada por los mismos peritos judiciales. Una Justicia presionable no sólo ya desde el poder político, el dinero, los gobiernos, los parlamentos sino también ahora desde la demagogia que lleva a que el Derecho se aplique en la Argentina de acuerdo a presión y «escraches» de afectados (como es el caso de una parte de los padres de las víctimas de Cromañón). La Justicia de un país con estas características... ¿ puede sorprender que sólo 3 de cada 10 argentinos la considere adecuada?

• Insólito

Sobre este nuevo caso de Omar Emir Chabán -responsable del local de espectáculos donde murieron trágicamente 194 personas- hay un fallo deplorable de los jueces de casación Eduardo Riggi y Guillermo Tragant en términos insólitos que nada tienen que ver con el pedido del fiscal, Raúl Plée, aunque los expertos en Derecho duden que le correspondiera actuar a éste.

Casación ya prejuzgó con este fallo y podría tener que tratarlo en el futuro en apelación. Crea la figura del acusado con libertad pero en realidad aprisionado por fuerzas de seguridad para «protegerlo». Inventa que no tener hijos es un hecho grave para la Justicia argentina en casos de culpabilidad presunta y, por tanto, tienen menor libertad que los que son padres. Tan tosco es el fallo que está plagado de aclaraciones -que no servirán en los estrados porque la jurisprudencia queda- sobre que sea aplicado exclusivamente en el caso de este acusado Chabán que, quizá, sea culpable pero sometido a formas retorcidas del derecho procesal. Un artículo del periodista Ricardo V. Canaletti en «Clarín» sintetizó con certeza esta situación. Se reproduce en sus párrafos principales. (ver vinculada).

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