"De la frondosa prueba reunida se desprende con claridad, en primer lugar, que la imputada evidenció un apreciable incremento patrimonial mientras permaneció en el ejercicio de funciones públicas, y en segundo lugar, que teniendo la oportunidad de justificar el origen lícito del mismo, no pudo hacerlo." Este fue el argumento central de la acusación de los fiscales José Barbaccia y Eamon Mullen contra la ex funcionaria María Julia Alsogaray, para requerir que se eleve a juicio oral la causa que se le sigue por presunto enriquecimiento ilícito, que ayer tuvo su primer día de audiencia, para pasar a cuarto intermedio hasta mañana.
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La ex funcionaria llegó a las 10 a los tribunales de Comodoro Py a bordo de un Fiat Palio con vidrios polarizados, e ingresó por una de las puertas laterales, con lo que logró evitar a los medios. Elegante y sonriente, a las 11.25, María Julia ingresó a la sala. Eligió para su primer día de juicio oral un tailleur beige, con zapatos verdeoscuro de charol y cartera al tono. Además de un maquillaje discreto y un par de aros colgantes dorados, lució un rodete a lo Evita. No fue convocada esposada por decisión de los jueces del tribunal, Leopoldo Bruglia, Horacio Vaccare y Cristina Sanmartino, quienes se reunieronespecialmente para debatir sobre esa cuestión.
La lectura del requerimiento fiscal para la elevación a juicio comenzó a las 11.45 (45 minutos más tarde de lo previsto). Mientras el secretario del Tribunal Oral N°4, Guillermo Desimone, leía los cargos por los que se le imputaba, María Julia se mantenía tranquila y seguía atentamente la lectura, acompañada de su sobrino Francisco Alsogaray (hijo de Alvarito). Ni siquiera se inmutaba para probar un sorbo del vaso de agua que tenía frente a ella. Sólo interrumpía su atención para hablar al oído de Pamela Bisserier, su defensora oficial. Tampoco miraba al fiscal del juicio oral, Oscar Amirante.
• Detalles
Según los fiscales, la ex funcionaria «demostró un plan de inversiones y nivel de vida que no se correspondía con el caudal de ingresos registrado durante su desempeño en la función pública, y determinaban un incremento concreto y apreciable de su patrimonio».
En el requerimiento, Barbaccia y Mullen (que la investigaron durante la instrucción junto con el juez Juan José Galeano) detallaron los ingresos y egresos de Alsogaray, sus gastos con tarjetas de crédito, sus depósitos bancarios, así como sus bienes, los que totalizarían 11, entre ellos, un petit hotel en Junín 1435, cocheras, oficinas, una bóveda en el cementerio de la Recoleta, dos departamentos en el Essex House Condominium de Nueva York. Según los funcionarios judiciales, María Julia habría incrementado en 2,5 millones su patrimonio durante los años en los que estuvo en la función pública.
Mientras María Julia juntaba sus dedos y miraba hacia la ventana, Demonesi continuaba con la lectura, en la que se cuestionaba los ingresos declarados.
• Imputación
El cargo que se le imputó a María Julia fue el de presunto «enriquecimiento ilícito en concurso ideal con el delito de falsificación de documento privado». Por esto, podría recibir una pena de 2 a 6 años de prisión, más el remate de sus bienes. Es decir, que aunque el tribunal la encuentre culpable, María Julia no sería encarcelada en esta causa. La ex secretaria de Medio Ambiente tiene 28 causas y siete procesamientos, y actualmente está detenida en el Departamento Unidad de Investigaciones Antiterroristas por una decisión del juez Rodolfo Canicoba Corral por presunto fraude.
Fueron cerca de cuatro horas de lectura, con un cuarto intermedio de casi una hora. El calor y una sala chica, con sólo dos ventiladores de techo, en la que apenas entraban la treintena de periodistas que cubrieron el juicio, y el fuerte rayo del sol del mediodía hicieron una jornada tediosa.
Durante el cuarto intermedio, la ex interventora de ENTel y Somisa no se movió de su silla, y conversó con su patrocinante.
Tras el final de la lectura, la defensora oficial pidió un cuarto intermedio de «al menos de una hora, para organizarnos». Luego de deliberar unos segundos, los jueces, ya agobiados por el calor, decidieron extenderlo hasta hoy a las 10.
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