En el inicio del juicio oral a Carlos Alberto Carrascosa por la muerte de María Marta García Belsunce, que comenzó ayer en San Isidro, se resolvió que los nueve imputados que la defensa pidió que declaren como testigos no podrán hacerlo. Asimismo, el periodista y hermano de la víctima, Horacio García Belsunce, fue obligado a retirarse de la sala, ya que podría ser testigo de la causa si resulta sobreseído.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El fiscal Diego Molina Pico solicitó, luego del segundo cuarto intermedio de la jornada, que se aclarara la situación de Horacio García Belsunce (hijo) en este juicio, debido a que al ser uno de los imputados podría quedar sobreseído en la evolución de este juicio.
Por lo tanto, sería un posible testigo en esta causa. De esta manera, el fiscal sugirió que el periodista no presencie las audiencias, decisión que la defensa de Carrascosa no cuestionó y que se hizo extensiva al resto de los imputados, ya que estarían en la misma situación que García Belsunce. Así, la presencia del hermano de la víctima fue sólo de cinco minutos.
Los que se encuentran imputados en esta causa, nueve personas del entorno de María Marta, no podrán declarar como testigos, tal como solicitó la defensa, debido a que estando en dicha situación no están obligados a autoinculparse, por lo cual es posible que no digan toda la verdad. No obstante, siendo testigos tienen la obligación de declarar la verdad absoluta.
Lamento
En ese sentido, Molina Pico señaló que le « encantaría que estuvieran declarando acá porque significaría que estamos haciendo un único juicio, pero la causa fue desdoblada», y advirtió que esos testimonios quedarían nulos si los imputados son sobreseídos por la Cámara de San Isidro, que tiene su situación bajo análisis. La resolución del tribunal en cuanto a la incorporación de testigos por pedido de la defensa incluyó la aceptación de Nora «Pichi» Burgues de Taylor como declarante. Esto fue posible debido a su calidad de sobreseída.
En el Tribunal Oral en lo Criminal Número 6 de San Isidro, el clima estaba enrarecido por la expectativa, pero sólo al principio de la mañana. La espera por el único acusado para este juicio, Carlos Carrascosa, se había hecho demasiado larga, hasta que finalmente se supo que «el Gordo» entró por una puerta lateral gracias a una autorización del tribunal, para evitar a los periodistas que estaban apostados en la puerta principal. El viudo y sus abogados usaron el ingreso de la calle Acassuso y dejaron estacionado el auto en una playa reservada sólo para magistrados, cuyos lugares son concedidos con previa solicitud a la Cámara Penal.
Por otra parte, una vez comenzado el juicio, precisamente a las 11 en punto, no a las 10 como estaba previsto, el público se acomodó en las nuevas sillas dispuestas especialmente para la ocasión. Poca gente dentro de la sala y en la puerta del tribunal, una decena de cámaras de televisión en la entrada principal y un movimiento fluido en el edificio del tribunal.
No bien comenzó la audiencia, los abogados de la querellante (o «particular damnificado», según la terminología de los tribunales intervinientes), Luz Galup Lanús de Hurtig, madre de la víctima, y el acusado Carlos Carrascosa se sentaron juntos -cabe recordar que no están peleados-, razón por la cual la jueza pidió que cada parte esté en el lugar que le corresponde, ya que la defensa y la querella no pueden estar ubicadas en el mismo lugar. En tanto, la madre de María Marta no se presentó en el TOC 6 por motivos de salud. En esta primera jornada, Molina Pico, quien está a cargo de la acusación junto con sus colegas John Broyad, Jorge Apolo y Diego Grau, dijo ante el tribunal que demostrará la participación de «Carlos Carrascosa y sus cómplices» en el crimen de María Marta. Además, para remarcar su postura, el fiscal agregó que «seré yo quien llevará adelante la acusación».
Por su parte, el codefensor del viudo de la víctima, Alberto Cafetzoglus, atacó directamente al fiscal y consideró que «parte de la premisa dogmática de que Carrascosa y sus familiares encubrieron, saca pseudosilogismos y concluye que él es el autor o partícipe necesario del homicidio». El letrado remarcó la «inconsistencia de esa acusación» y dijo que la situación que se presenta «es como una moneda». «Vamos a neutralizar lo que el fiscal esgrime como elementos dolosos, donde vemos falta de racionalidad y apartamiento de la objetividad, y en el reverso tengo el derecho de demostrar que existen otras hipótesis de autoría», graficó.
En este contexto, el acusado se mostró distendido en todo el transcurso de esta primera jornada. Sonreía, hablaba con sus abogados, y en cada cuarto intermedio que hubo se reunió con los suyos, que lo acompañaron durante todo el día en el recinto. Una de sus amigas tenía un rosario en la mano que besó un par de veces con ánimo. Se cree que entre dichas amigas estaba la actual novia de Carrascosa, cuya presencia fue dificultoso detectar.
Oservándolo daba la sensación de que la posibilidad de que la carátula más grave del Código Penal caiga sobre él es algo impensable, pero de ser así podría tener una sentencia de prisión o reclusión perpetua.
Dejá tu comentario