Surge de la declaración que ayer formuló el ex jefe de la SIDE Hugo Anzorreguy que Carlos Menem "pagó" a distintos informantes, dentro y fuera del país, para obtener datos que permitieran alcanzar la verdad sobre el atentado contra la AMIA. La Justicia argentina investiga esos "pagos". Pero en los mismos tribunales, a su vez, se indaga también si Menem "cobró" del Estado iraní por ocultar los datos que permitieran alcanzar la verdad sobre el atentado contra la AMIA. Así, el riojano es acusado de haber pagado para que se sepa y cobrado para que no se sepa. Es "la lógica peculiar que da el odio" de la que hablaba Borges. O el reino de la incoherencia en que a veces se convierte el país.