La Corte Suprema de Justicia dio ayer una señal clara del pensamiento de su nueva composición. Ratificó, al tratar el caso del asesinato del general chileno Carlos Prats, la doctrina de que los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles. La medida, esperable, anuncia el tratamiento que el tribunal les dará a los pedidos de reapertura de juicios a ex militares beneficiados por las anuladas leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
ver más
Augusto Belluscio
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El «caso testigo» fue el crimen del general
En su fallo, el presidente de la Corte,
Para el quinteto de supremos, al momento de producirse el crimen de