La mayoría de los hogares está llenos de elementos que, sin darnos cuenta, terminan en la basura sin necesidad. Lo que muchos no saben es que una gran parte de esos objetos puede reutilizarse de formas prácticas, creativas y ecológicas.
Estos objetos cotidianos que tenés a mano pueden seguir cumpliendo funciones útiles sin necesidad de ir directo al tacho.
Con estos tips, podes reutilizar muchas cosas de tu casa.
La mayoría de los hogares está llenos de elementos que, sin darnos cuenta, terminan en la basura sin necesidad. Lo que muchos no saben es que una gran parte de esos objetos puede reutilizarse de formas prácticas, creativas y ecológicas.
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Transformar estos elementos en nuevos recursos no solo alivia el impacto ambiental, sino que también nos permite ahorrar y fomentar hábitos más sostenibles en casa. Por eso, desde Ámbito armamos una lista de objetos muy comunes que, con un poco de ingenio, pueden tener una segunda vida útil.
Estas son las cosas que todos tenemos en casa y podemos reutilizarlas:
Cepillos de dientes viejos
Aunque ya no cumplan su función original, son ideales para limpiar rincones difíciles, como las juntas de cerámicos o las esquinas de las ventanas. Solo hay que desinfectarlos y darles un nuevo uso como herramientas de limpieza.
Diarios y revistas antiguas
Perfectos para envolver regalos con un estilo medio retro, hacer manualidades con chicos o incluso proteger superficies al pintar. También podés usarlos para limpiar vidrios.
Cajas de madera
Con un poco de creatividad se convierten en estantes rústicos, organizadores o mesas auxiliares.
Bolsitas de té usadas
Además de compostables, pueden ayudar a combatir olores fuertes en la heladera o el tacho. También sirven como fertilizante natural si los pones en las macetas.
CDs en desuso
Esos discos que ya no reproducís pueden transformarse en posavasos, decoraciones o incluso colgantes. Con un poco de tela quedan muy buenos.
Botellas de vidrio
Ideales para ser reutilizadas como floreros, lámparas caseras o recipientes para aceites y vinagres caseros.
Almohadas viejas
Antes de tirarlas, pensá si podés reconvertirlas en almohadones para el sillón o el piso.
Latas de gaseosa
Estas pueden convertirse en macetas chiquitas, comederos para pájaros o portalápices. Solo hace falta recortarlas con cuidado y evitar los bordes filosos.
Tarros de vidrio
Son muy útiles para almacenar alimentos secos como arroz, legumbres o azúcar. También sirven para guardar tornillos, botones, lápices o hasta como porta velas.
Rollos de cartón del papel higiénico
Tienen mil usos, desde organizar cables y auriculares hasta clasificar ropa interior. También son una opción genial para actividades escolares o arte.
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