El 13 de septiembre se celebra el Día Internacional del Chocolate, una fecha ideal para rendir homenaje a uno de los ingredientes más elegidos a la hora de pensar en algo dulce. En esta ocasión, un recorrido por distintos lugares donde se pueden probar postres que combinan tradición, creatividad y mucho chocolate.
MOUSSE EN MONDONGO & COLIFLOR
Entre los postres clásicos de cantina, el chocolate ocupa un lugar destacado y en Mondongo & Coliflor aparece en una versión tan simple como tentadora. En el local de Parque Chacabuco, el almuerzo o la cena pueden terminar con una mousse de chocolate Fénix, de textura sedosa y aireada y un intenso sabor a cacao.
Dirección: Del Barco Centenera 1698, Parque Chacabuco.
La preparación se completa con un generoso topping de crema y una hoja de menta que aporta un contrapunto fresco. Como acompañamiento, la casa propone café Segrafedo, disponible en jarrito, pocillo, doble o con leche, ideal para cerrar la comida con otro de los grandes clásicos de la mesa porteña.
MOELLEUX EN PORTE
Ubicado en la planta baja de un petit hotel del 1900 en Recoleta, PORTE propone cocina de bistró, quesos, vinos y coctelería de lujo. En el apartado de postres de la carta se destaca el moelleux de chocolate, el preferido por los amantes del chocolate. De origen francés, esta preparación combina chocolate Fénix semiamargo con 60% de cacao, brandy, anís y café espresso. Se cocina en ramekin lo que permite lograr un interior húmedo y cremoso.
Dirección: Azcuénaga 1268, Recoleta.
Se acompaña con sorbet de frambuesas elaborado en el restaurante, que aporta frescura y contraste. Una propuesta que recupera un clásico de la pastelería francesa con una mirada propia, donde el chocolate es protagonista.
MARQUISE EN CHILL GARDEN
La carta dulce de Chill Garden incluye distintas alternativas en las que el chocolate ocupa un lugar central, tanto en postres como en propuestas para la merienda. Entre ellas se encuentra la marquise de chocolate, elaborada con una textura compacta y cremosa, además de las cookies con chocolate, que se pueden acompañar con café. La oferta de bebidas calientes incorpora también la chocolatada, mientras que el volcán de chocolate propone una preparación horneada con chocolate fundido en su interior.
Dirección: Pujol 935, Caballito.
Para acompañar, el restaurante que funciona en una casona del siglo XIX ofrece opciones de cafetería, vinos, vermut, cócteles de autor y alternativas sin alcohol. El establecimiento conserva sectores de la construcción original y dispone de un jardín con más de cien plantas, además de salón, barra y cava privada.
TRES OPCIONES EN LA DORITA
La propuesta de La Dorita reúne tres postres de su carta elaborados a partir de chocolate: mousse de chocolate, volcán de chocolate y Postre Pauli. La mousse presenta una preparación de textura cremosa y sabor concentrado, mientras que el volcán se sirve con un centro fundente y helado de crema americana. Por su parte, el Postre Pauli integra mousse cocida, dulce de leche, crema y virutas de chocolate. La oferta gastronómica se completa con una parrilla especializada en carnes y achuras cocidas a la leña de quebracho, además de choricampi, empanadas, pastas caseras, milanesas, vegetales y guarniciones, junto con una selección de vinos.
Direcciones: Humboldt 1892; Bulnes 2593, Palermo.
Sus espacios incorporan murales, obras de arte, fotografías, luces de colores y objetos relacionados con la identidad argentina, como parte de la ambientación de los restaurantes.
CREMOSO EN MAGO
En Mago Parrilla, el chocolate también encuentra su lugar en la sobremesa. El cremoso de chocolate es una de las opciones ideales para quienes buscan un final intenso y goloso: una preparación de chocolate semiamargo, suave y de textura sedosa, que se combina con láminas crocantes de galletita para sumar un juego de texturas.
Dirección: Monroe y Montañeses, Belgrano.
El contrapunto llega con sal en escamas y unas gotas de aceite de oliva, dos detalles que potencian la intensidad del chocolate y aportan un inesperado equilibrio. El resultado es un postre elegante y sin excesos, donde cada elemento tiene una función y que resume, también en la parte dulce, la filosofía de Mago: buen producto, técnica y detalles.
VOLCÁN EN ENERO
En Enero, el volcán de chocolate se suma a la carta de postres como una interpretación de uno de los clásicos de la pastelería: una preparación de exterior firme y corazón tibio, con el chocolate como protagonista.
Dirección: Avenida Rafael Obligado 7180, Costanera Norte; Alejandro Korn 3160, Manuel Alberti, Tortugas.
La versión de la casa se elabora con cacao al 70% y suma un helado de frambuesa e hibiscus, cuyo perfil fresco y ácido contrasta con la intensidad del chocolate. Se completa con salsa de chocolate, salsa de frambuesa y un tuil de cacao, que aportan distintas texturas. Se sirve como postre.
UNA VERSIÓN ORIGINAL EN DEL RÍO CANTINA
En Del Río Cantina, la clásica mousse de chocolate suma una combinación poco habitual que modifica por completo su perfil. Se prepara con chocolate semiamargo y una pizca de sal marina, que intensifica su sabor, y al momento de servir se termina frente al comensal con unas gotas de aceite de oliva y pimienta negra recién molida.
Dirección: Av. García del Río 2957, Saavedra; Av. Congreso 5702, Villa Urquiza.
El resultado conserva la textura suave y aireada de la mousse, pero incorpora notas salinas, especiadas y herbáceas que equilibran el dulzor. Se sirve como postre.
CHOCOTORTA Y BROWNIE EN OSTENDE
En Ostende, bodegón vintage de Colegiales que reivindica la nostalgia con su propuesta y ambientación, la chocotorta aparece entre los postres clásicos con chocolate, en una versión de la casa cubierta con ganache de chocolate.
Dirección: Virrey Loreto 3303, Colegiales.
También están el brownie de cacao al 70 %, servido con helado de crema americana, caramelo salado y nueces tostadas, y el almendrado, acompañado con praliné de almendras, nueces tostadas y una salsa de chocolate semiamargo al 70 % de Lheritier. Tres postres conocidos que llevan el chocolate a distintas combinaciones de texturas y sabores.
CON SALSA DE CHOCOLATE BLANCO EN RIOBA BODEGÓN
El chocolate ocupa un lugar propio entre los postres de Rioba Bodegón, el restaurante ubicado frente a Plaza Armenia que apuesta por una carta de cocina porteña con platos para compartir y recetas de impronta casera.
Dirección: Costa Rica 4588, Palermo.
Entre las opciones se encuentra la mousse de chocolate, preparada con chocolate al 70 %, de textura cremosa y acompañado por praliné y salsa de chocolate blanco, una combinación que equilibra la intensidad del cacao con notas más dulces. El postre se suma a una oferta que recupera clásicos de la gastronomía local e incorpora pequeños matices en la presentación y los sabores, sin perder de vista el perfil tradicional que caracteriza al espacio.
UN CAPRICHO EN MALCRIADO
En Malcriado – entre Fuegos y Vinos, restaurante y wine bar con sedes en Parque Leloir y Tortugas Open Mall, el chocolate también tiene un lugar propio dentro de una carta dominada por la parrilla, el horno de barro, el disco de arado y los vinos por copa. Entre los postres aparecen el brownie con nuez y helado de crema americana y el volcán de chocolate, servido con el mismo acompañamiento.
Direcciones: Martín Fierro 3290, Parque Leloir; Ramal Pilar km 36,5, Tortugas Open Mall, Tortuguitas.
La opción más trabajada es el Capricho de Chocolate, armado sobre una base de Oreo con una mousse de chocolate cobertura Fénix, manteca, huevos trabajados con almíbar, crema batida y gelatina, además de un corazón de praliné que aporta contraste de textura. Tras varias horas de frío para alcanzar la consistencia buscada, se sirve con helado de limón, que suma un contrapunto ácido al conjunto.