A mediados del 1800 Don Orestes Piñeiro, médico farmacéutico y su hermano Don José, dueños de varias farmacias en la capital, empezaron a adquirir los primeros lotes de campo en el cuartel 6º del incipiente Partido de Lobos.
A mediados del 1800 Don Orestes Piñeiro, médico farmacéutico y su hermano Don José, dueños de varias farmacias en la capital, empezaron a adquirir los primeros lotes de campo en el cuartel 6º del incipiente Partido de Lobos.
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Don Orestes contrajo matrimonio con Candelaria del Mármol, y en homenaje a su esposa denominó a su estancia “La Candelaria” antes llamada “Los Pontones”.
Para 1894 se construyó el castillo de estilo francés ahora insignia de la estancia. Está rodeado de un parque y bosques de 245 hectáreas diseñados por el paisajista Carlos Thays, el mismo que diseñó emblemáticos parques de Buenos Aires, Bosques de Palermo, el Rosedal y muchos otros.
Desde La Candelaria apuestan por la historia, la sustentabilidad, el reciclaje y como inculcar estas costumbres en sus huéspedes. Además del trabajo mancomunado con el municipio de Lobos y de Roque Pérez, y con productores de la región dándole vital importancia a la agroecología.
Paloma Rocha, (lic. en Gastronomía) junto a su prima Lucrecia Grande (lic. en Hotelería) están actualmente a cargo de la estancia. Son parte de una familia que, de la mano de Jorge Aníbal Grande, Silvia Rocha y Ricardo Ayerza desde hace 25 años se ocupa de manejar La Candelaria. Paloma, gerenta general de la estancia, dialogó con Ámbito sobre cómo fue atravesar la pandemia, las propuestas actuales y lo que está por venir.
Periodista: ¿Cómo fue atravesar la pandemia y cómo viene siendo el proceso de recuperación?
Paloma Rocha: Como a toda pyme nos fue bastante mal estuvimos ocho meses cerrados, desde marzo hasta noviembre cuando el municipio nos permitió abrir. La estancia igualmente requería mantenimiento todo el tiempo, imagínate que tiene casi 300 hectáreas entre parque, bosque y el casco histórico. Al ser tan grande y tener tantos lugares tenemos mucho personal distribuido ocupándose de cada cosa y realmente fue muy duro poder mantener todo.
Lo que fue Previaje nos ayudo mucho a la hora de volver, y creo que a partir de que se fue dejando de lado la cuarentena más dura y que la gente pudo salir, empezaron a apostar aun más por este tipo de destinos. Destinos de cercanía y destinos de conexión con la naturaleza, que es lo que nosotros hacemos hace más de 30 años. Obviamente que la pandemia nos perjudico como a todos, pero nos benefició después el estar cerca de Capital Federal y la necesidad de la gente de poder conectar con la naturaleza, estar en el parque sentados en el medio del pasto… Eso es algo que nosotros podemos ofrecerles.
También en este tiempo nos conoció muchísima más gente que antes, como que hubo una explosión después de la cuarentena y que la gente pudo salir.
P.: ¿Sintieron que hubo un cambio de consumidor después de la cuarentena?
P.R.: Cambió muchísimo, creo que se abocaron mucho más a este tipo de destinos, principalmente en la primera temporada post cuarentena. La gente tenia miedo y tomaba precauciones, quizás evitando ir a lugares típicos por miedo a las aglomeraciones de gente empezó a elegir lugares como el nuestro. La primera temporada fue histórica respecto a la concurrencia, después fue normalizándose, igualmente mucha más que otros años y actualmente también, por ser temporada baja estamos trabajando muy bien. El tema eventos, que es algo en que nosotros somos fuertes por suerte, también está volviendo.
P.: ¿Que ofrece La Candelaria en la pospandemia?
P.R.: Apostamos a sumar más actividades a las que ya teníamos tradicionalmente. Sumamos la parte de bienestar y sustentabilidad y estamos haciendo mucho enfoque en eso ya que creemos que es muy importante. Somos de escuchar mucho a los clientes y todo lo que esta a nuestro alcance lo hacemos, por ejemplo, nos pedían la granja y eso es algo que ahora estamos haciendo, estamos muy abocados a lo que el cliente pide.
Tenemos un público muy diversificado y a su vez tenemos un lugar con una amplitud tal que es capaz de generar muchas propuestas. El castillo es quizás para venir en pareja, y esta buenísimo, es muy relajado y tiene un estilo propio. A la parte colonial podes venir con amigos, amigas o familia y es otro tipo de experiencia. Son dos cosas diferentes en un mismo lugar, la verdad que La Candelaria es un destino múltiple con muchas propuestas y promociones que resulta super amplio.
P.: ¿Podes contarme un poco más de esas propuestas y promociones?
P. R.: Todos lo meses tenemos algún tipo de propuesta con las bodegas que trabajamos en la estancia, este mes y pensando en el día del padre la propuesta viene de la mano de la. bodega Terrazas. A aquellos padres que vengan a pasar el día o a hospedarse se les va a dar una botella de vino de regalo.
Respecto a las promociones tenemos los domingos un 25% de descuento en las habitaciones coloniales y en el castillo. Esto incluye día y noche, más todas las comidas (recepción de empanadas, almuerzo, cena y desayuno) y actividades: cabalgatas, bicicletas, piscina (en temporada), paseos por el bosque, tenis, futbol, vóley y sala de juegos.
Además de una promoción “4x2” donde cuatro adultos que se alojen en una misma habitación pagan solo por dos. Esta promoción incluye: las comidas (recepción de empanadas, almuerzo, cena y desayuno) y actividades: cabalgatas, bicicletas, piscina (en temporada), paseos por el bosque, tenis, futbol, vóley y sala de juegos. Además de una serie de actividades especificas según el día, por ejemplo, meditación y naturaleza, yoga, charlas históricas, paseo en tractor, taller de compostaje y reciclaje, entre otras.
P.: ¿Cómo es la oferta gastronómica que ofrece la estancia?
P.R.: Antiguamente la estancia no tenía restaurant, teníamos una oferta más bien tradicional. Cuando empecé a trabajar en la estancia mi idea fue desarrollar un restaurant que este abierto al público local también, antiguamente la estancia solo estaba abierta para lo que es día de campo y alojamiento y en ese formato se dificultaba para que venga la gente de la zona. La idea fue atraer el público local y se pudo dar a través del restaurant.
Nuestros proveedores son todos de la región por ende la gente que viene de otros lugares puede comer productos locales, algo que es más sustentable, más rico y hace que la propuesta tenga otro valor. Tenemos una carta que va cambiando según la estación del año que se adecua a los productos de cada estación, pero siempre manteniendo la esencia de que sea de campo y que tenga que ver con la naturaleza.
P.: Pensando en vacaciones de invierno, ¿Ya tienen planeada algún tipo de propuesta?
P.R.: Sí, para las vacaciones de invierno suelen venir muchas familias, y seguramente vamos a repetir algo que hicimos el año pasado y salió muy bien que es un “kids club” donde hacemos actividades con los chicos. Todos los días es una actividad diferente con profesores de educación física, talleres de arte, taller de reciclaje, todo al aire libre y en contacto con la naturaleza. Hacemos paseos nocturnos por el bosque y eso es algo que les gusta mucho no solo a los más chicos, sino que también a la familia. Todo esto se suma a las ya tradiciones actividades de la semana. Algo que va más allá de las vacaciones de invierno, ya pensando un poco más allá, son picnics al aire libre frente al castillo, lo hicimos en San Valentín y salió muy lindo, es una posibilidad para más adelante.
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