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May quedó al borde de la renuncia y el "brexit", en un limbo peligroso

El Parlamento rechaza su última propuesta de que apruebe el acuerdo de abandono de la Unión Europea y estudie un segundo referendo. Crece la alternativa de una ruptura brusca entre el país y el bloque, algo que tendría graves consecuencias económicas.

Londres - El Reino Unido se asomaba ayer a una crisis política de gran envergadura después de que el rechazo generalizado del Parlamento a la última propuesta de la primera ministra, Theresa May, sobre la salida de la Unión Europea (UE) dejó a esta al borde de la renuncia y al país en un peligroso limbo económico.

Varios ministros favorables al “brexit” dijeron públicamente a la cadena BBC que May no puede seguir en su cargo, un día después de que la premier ofreciera al Parlamento un acuerdo de compromiso sobre la cuestión que indignó a muchos en su partido y que también fue desestimado por la oposición.

La propuesta, que incluía la demanda de que el legislativo aprobara el acuerdo de salida negociado con Bruselas (ya rechazado tres veces) y la posibilidad de un nuevo referendo, desencadenó anoche la renuncia de la ministra de Relaciones con el Parlamento, Andrea Leadsom. “Dejé de creer que nuestra estrategia cumpla con los resultados del referendo” de 2016 que aprobó el “brexit”, anunció en un comunicado. Asimismo, prometió “luchar por el ‘brexit’”.

En tanto, versiones de prensa sobre una dimisión inminente de la jefa de Gobierno dejaron lugar al cierre de esta edición a la posibilidad de que su salida se concrete mañana. Con eso, la premier buscaba tender algún puente de último momento con miembros influyentes de su Partido Conservador.

Una atmósfera febril envolvió ayer al Parlamento, donde legisladores conservadores celebraron una reunión para discutir mecanismos institucionales para destituir a May en medio de las especulaciones sobre una renuncia de la desgastada líder.

En el sistema político británico, el líder del partido mayoritario en el Parlamento es nombrado primer ministro, por lo que una salida de May implicaría su reemplazo por otro dirigente conservador.

La enésima rebelión que enfrenta May por la salida del Reino Unido de la UE se desencadenó luego de que ofreciera el martes al Parlamento la posibilidad de que los legisladores voten sobre si se celebra un segundo referendo sobre el “brexit”, aunque solo si aprueban antes el acuerdo de retirada que ya rechazaron tres veces.

May se presentó ayer ante la Cámara de los Comunes y defendió su plan, que planea someter a votación a principio del mes que viene, pero cosechó fuertes críticas y preguntas hostiles.

La premier dijo que el proyecto de ley era la “última oportunidad” de concretar el “brexit” y que sería publicado el viernes para que los legisladores puedan estudiarlo.

“Rechácenlo, y todo lo que tendremos ante nosotros será división y estancamiento”, advirtió de modo dramático.

Si el Reino Unido avanza hacia su salida de la UE sin un acuerdo, la misma se produciría de manera brusca, sin salvaguardas ni plazos de transición. Ese es el gran fantasma de la comunidad de negocios y del mercado financiero, dada la fuerte integración del país al mercado europeo después de décadas de pertenencia al bloque.}

Cálculos públicos y privados sostienen que un “brexit” duro provocaría una fuerte retracción de la economía y un severo castigo a los sectores exportadores.

La primera ministra ha prometido renunciar al cargo una vez que el Parlamento vote su plan pero el clamor para que se aleje antes está creciendo.

El opositor Partido Laborista también ha criticado el nuevo plan de May. Su líder, Jeremy Corbyn, dijo en el Parlamento que la iniciativa es “una versión reenvasada” del mismo acuerdo que la cámara ya rechazó tres veces.

“Ningún diputado laborista puede votar un acuerdo con una promesa de una primera ministra a la que sólo le quedan días en el puesto”, agregó.

Ian Blackford, diputado del proeuropeo Partido Nacionalista Escocés (SNP), dijo, por su parte, que es tiempo de que May renuncie por “haber perdido la confianza del público”. “Este acuerdo está muerto”, agregó.

Para los conservadores “pro-brexit”, la oferta de May de un nuevo referendo es un insulto a los británicos que votaron la salida del bloque en la consulta popular de junio de 2016.

El Reino Unido debió haber salido de la UE el 29 de marzo, pero la UE extendió el plazo hasta el 31 de octubre ante el estancamiento político en el Reino Unido.

La nueva crisis llega en momentos en que el Reino Unido se prepara para votar hoy en las elecciones para renovar el Parlamento Europeo, unos comicios en los que el país no esperaba participar tres años después del referendo.

Las encuestas muestran al frente al partido UKIP del líder euroescéptico Nigel Farage, seguido por los proeuropeos Liberal-Demócratas, los laboristas y los conservadores.

Agencias Télam, ANSA, Reuters y AFP,

y Ámbito Financiero

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