Bagdad - Cerca de sesenta personas murieron en la capital iraquí, que volvió a ser el escenario de violentos enfrentamientos entre la mayoritaria comunidad chiita y la minoría árabe sunnita. Por la mañana, más de 40 suníes fueron asesinados por milicianos chiitas al sur de Bagdad, y horas después un templo chiita fue atacado con dos coches bomba, atentado en el que murieron al menos veinte personas y 59 resultaron heridas, según fuentes del Ministerio de Interior. El jeque Mahmud al-Sudani, imán chiita, afirmó: «Estos últimos cinco meses, vecinos chiitas han sido asesinados o echados del barrio». Por otra parte, cuatro soldados estadounidenses fueron acusados de violación y asesinato de cuatro miembros de una familia en la localidad de Mahmudiyah, y un quinto por no haber informado a sus superiores de estos hechos.
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