Brasilia (EFE, AFP, Reuters, ANSA, LF) - A quince días de producido el peor accidente aéreo de la historia de Brasil, trascendieron ayer las primeras conclusiones del análisis de la caja negra del malogrado Airbus A320, las que restaron relevancia al mal estado de la pista del aeropuerto paulistano de Congonhas y se centraron en la posibilidad de un error humano o de una falla en la computadora del avión.
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Informaciones publicadas por el diario «Folha de Sao Paulo» reforzaron otras ya divulgadas por el semanario «Veja» y generaron ayer un amplio debate en el Congreso, donde una comisión parlamentaria (CPI) incluyó el accidente entre las investigaciones que realiza sobre el caos que enfrenta el sector aéreo en el país.
La CPI había recibido el martes las informaciones de la caja negra y pretendía debatirlas ayer en una sesión secreta, pero la divulgación de parte de éstas por la prensa provocó una serie de acusaciones sobre el origen de la filtración.
Error del piloto
Según la información del periódico paulistano, el choque del avión de TAM contra el edificio de carga de la misma empresa, vecino al aeropuerto Congonhas, fue provocado, en la hipótesis más probable, por un error del piloto de la aeronave.
De acuerdo con la versión, cuyo contenido no fue confirmado ni desmentido por ninguna autoridad, los pilotos manipularon en forma inadecuada una de las palancas que regulan los reversores de las turbinas cuando el avión intentó aterrizar en Congonhas. Ese error habría hecho que mientras una turbina intentaba frenar el aparato, la otra continuaba acelerándolo, lo que explicaría su giro a la izquierda y su salida del aeropuerto.
La confusión del piloto, agrega el diario, obedecería a que, cuando la aeronave, como en el caso del Airbus A320, tiene trabado uno de sus reversores (sistema auxiliar de freno), las manijas de la turbina tienen que ser colocadas en una posición diferente de la utilizada en los procedimientos normales.
No obstante, el diario señalóque los investigadores no descartan, además, una posible falla en las computadoras de la aeronave, que habrían interpretado los comandos de los pilotos como una orden para intentar levantar vuelo nuevamente sin intentar frenar.
Las hipótesis de la falla humana o técnica quitan presión al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, señalado por el mal estado de la pista de Congonhas, hasta ahora responsabilidad de agencias federales. Pero pese a lo divulgado ayer, persistía el debate sobre la longitud de la pista, de apenas 300 metros (excesivamente corta para los aterrizajes), que de ser más larga habría disminuido las posibilidades de un accidente, según sostienen expertos.
Tampoco se deja de tener en cuenta la ausencia de « grooving» en la pista (ranuras que facilitan desagüe en los días de lluvia), cuya colocación estaba a cargo de Infraero, una empresa estatal. El diálogo final entre los pilotos del avión revela, entre otras cosas, que la pista estaba «resbaladiza» (ver vinculada).
De ese diálogo surge también que, además de la falla en el reversor de la turbina derecha, los «spoilers» ( frenos aerodinámicos) tampoco estaban funcionando.
Víctimas
El avión de TAM terminó estrellándose contra una bodega de la misma empresa, y el choque provocó la muerte de las 187 personas que se encontraban a bordo y 12 que estaban en tierra.
Respecto de las versiones, el nuevo ministro de Defensa, Nelson Jobim, dijo que el contenido de la caja negra es insuficiente para determinar las causas de la tragedia. «Estoy conociendo las hipótesis, pero no me corresponde emitir ningún juicio porque eso sería prematuro», afirmó el funcionario.
El accidente agudizó una crisis que se arrastraba desde setiembre, cuando la caída en la Amazonia de un Boeing de la aerolínea Gol, que causó la muerte a 154 personas, desnudó graves problemas en el sistema aéreo del país y desató un caos en los aeropuertos. El presidente Lula da Silva sustituyó la semana pasada al ministro de Defensa y nombró a Jobim, quien prometió mano firme para poner fin a la crisis.
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