China acusó este lunes al G7 de "manipulaciones políticas", después de que los líderes de esos países altamente industrializados lanzaran críticas a Pekín sobre los derechos humanos en Hong Kong y en Xinjiang, donde reside la minoría musulmana uigur.
En un comunicado al término de su cumbre de tres días en Inglaterra, los líderes de Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Canadá, Japón, Francia e Italia reprocharon a China sus abusos en materia de derechos humanos sobre las minorías que viven en la región occidental Xinjiang y los activistas prodemocracia en Hong Kong.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, instó a Pekín a "empezar a actuar de manera más responsable a nivel de las reglas internacionales sobre los derechos humanos".
La embajada de China en el Reino Unido reaccionó este lunes a estas declaraciones y acusó al G7 de "interferencia".
El G7 "se aprovecha de las cuestiones relacionadas con Xinjiang para llevar a cabo manipulaciones políticas e interferir en los asuntos internos de China, a lo que nos oponemos con firmeza", dijo el vocero de la embajada en un comunicado.
Según el texto, el G7 es fuente de "mentiras, rumores y acusaciones sin fundamento", informó la agencia de noticias AFP.
Grupos de defensa de los derechos humanos acusan a China de recluir a más de un millón de uigures y otras minorías en campos de reeducación en Xinjiang.
China lo niega y dice que son centros de formación profesional destinados a mantenerlos alejados del extremismo islámico y el separatismo.
El G7 también se refirió al origen del coronavirus en la ciudad china de Wuhan, volviendo a pedir una nueva investigación de la OMS al respecto, en momentos en que la administración Biden reflotó la idea de que fue originado de forma sintética en un laboratorio.