Sarah Palin, la candidata a vicepresidente
por el Partido Republicano, sigue sacudiendo
la campaña. Debutó a lo grande, decayó
luego por una serie de gaffes y da que hablar
ahora con punzantes declaraciones sobre
Barack Obama.
Washington - Los intentos republicanos de hacer ver que el candidato demócrata-Barack Obama «mantiene relaciones amistosas con terroristas» subieron la temperatura de la campaña electoral estadounidense que parece entrar ya en una fase de guerra sin cuartel.
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Cuando falta menos de un mes para el 4 de noviembre, los sondeos indican que los demócratas despegan en algunos de los estados clave (ver nota aparte), lo que podría explicar, según los analistas, las últimas acusaciones inmediatamente tachadas de falsas por la campaña demócrata vertidas contra Obama por Sarah Palin, candidata republicana a la presidencia.
Buscando forzar un cambio de tendencia, Palin intentó relacionar el sábado en un mitin a Obama con el fundador de un grupo radical que atentó en los años 60 contra el Pentágono y el Capitolio.
«Nuestro rival considera a EE.UU. tan imperfecto que mantiene contactos con terroristas que atentarían contra su propio país», dijo Palin.
La gobernadora de Alaska basó su comentario en un artículo de «The New York Times» sobre Bill Ayers, fundador del grupo radical Weatherman.
El diario señala que Ayers, actualmente profesor universitario, coincidió con Obama en Chicago en algunas reuniones sobre la reforma educativa en los años 90 y «sus caminos se han cruzado esporádicamente desde entonces», entre otras cosas porque viven en el mismo vecindario.
Aunque el diario también indica que la relación entre ambos «no parece haber sido estrecha y tampoco Obama expresó nunca su simpatía por los radicales puntos de vista y las acciones de Ayers», Palin los relacionó y cuestionó el patriotismo de Obama.
Rechazo
Las acusaciones fueron inmediatamente rechazadas por la campaña de Obama como falsas y fruto de «política de barrio bajo».
Un portavoz de la campaña demócrata, Hari Sevugan, indicó en un comunicado que el equipo de McCain «en lugar de ofrecer soluciones» ha llevado «su desacreditada y deshonrosa campaña un paso más allá» para lanzar «más ataques personales contra el senador Obama». «En lugar de soluciones, ofrecen política de barrio bajo y ataques falsos», agrega.
Según «The Washington Post», con el crecimiento de Obama en las encuestas y la situación financiera que afronta el país, la campaña de McCain ha decidido desviar la atención de la economía y centrarse en atacar a su oponente político.
Los republicanos insisten en que «quedan 30 días hasta las elecciones y hay un montón de preguntas sin respuesta sobre el senador Obama», y así lo dijo ayer Brian Rogers, portavoz de la campaña de McCain, a la cadena de televisión CNN.
A los demócratas, por su parte, no les interesaque se olvide la crisis y a partir de hoy las cadenas de televisión comenzarán a emitir un anuncio en el que recuerdan los 750.000 empleos que se han destruido en lo que va de año, la situación del sistema financiero y señalan que la respuesta de John McCain «no ha sido clara».
Con este panorama, una voz en off dice que «no es de extrañar que su campaña quiera cambiar el tema».
«Quiere pasar la página de la crisis financieradifundiendo de manera deshonrosa, agresiones deshonestas contra Barack Obama. Con las familias luchando contra la situación económica, no pueden pasar la página y no podemos permitirnos otro presidente que esté fuera de la realidad», dice el anuncio.
Fuentes de la campaña de McCain dijeron al diario «The Politico» que es probable que la nueva ofensiva se centre en el caso Ayers y el empresario Anthony Rezko, uno de los primeros patrocinadores de Obama, acusado de fraude.
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