Rusia aceptó por primera vez la posibilidad de que algunas de las armas nucleares que Moscú y Washington desmantelarían en los próximos años, no sean destruidas, sino que queden almacenadas, tal como pretende hacer el Pentágono con algunas ojivas atómicas. Por su parte, EE.UU. confirmó que acepta la idea de que la reducción quede codificada en un documento legalmente vinculante, lo que le daría más solidez que a un simple «pacto de caballeros» que la Casa Blanca pretendía.
El ministro ruso declaró en el Pentágono que «puede que algunas (cabezas nucleares) sean almacenadas, pero llegará el momento en que inevitable-mente tendrán que ser destruidas».
EE.UU. y Rusia negocian desde hace meses una fuerte reducción de sus arsenales nucleares, con recortes de hasta dos tercios respecto a los niveles actuales,
Tras esa concesión de Rusia, Rumsfeld dijo que los dos países avanzan hacia la definición de un documento legalmente vinculante que codifique la reducción.
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