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19 de julio 2006 - 00:00

Ejército israelí apresura sus objetivos

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Soldados israelíes abren fuego de artillería sobre posiciones de Hizbollah en el sur del Líbano. Las acciones militares volvieron a ganar en intensidad en las últimas horas.
Jerusalén- El ejército israelí está empeñado en una carrera contra reloj para debilitar lo máximo posible al grupo chiita libanés Hizbollah antes de que la diplomacia internacional llegue a concertar un acuerdo de alto el fuego en la zona.

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«El plazo del ejército se acorta, ya han comenzado a llegar las delegaciones ( diplomáticas) y no queda mucho tiempo», afirmó ayer el diputado del Likud y ex ministro de Exteriores, Silvan Shalom, durante una visita a la ciudad septentrional de Haifa, donde Hizbollah lanzó varias andanadas de cohetes.

  • Tolerancia

  • El ex ministro, conocedor de los mecanismos diplomáticos en crisis internacionales, aludía al hecho de que, una vez que comiencen las presiones de otros gobiernos, Israel no podrá alcanzar el objetivo que se ha planteado: debilitar a Hizbollah y apartarlo de la zona fronteriza.

    Por el momento, y a pesar de la dureza con la que el ejército ha respondido a la muerte de ocho soldados y el secuestro de otros dos por la milicia pro iraní el pasado día 12, Israel ha disfrutado de una cierta tolerancia por parte de la comunidad internacional.

    Esa «ventana diplomática» es la que aprovecha el ejército para tratar de decantar a favor de Israel el «equilibrio estratégico» en la región y debilitar a una guerrilla que desde 2000 ha tenido libre acceso a armas de largo alcance procedentes desde Irán, principal enemigo de Israel en Oriente Medio, según analistas.

    Después de siete días de hostilidades y de masivos bombardeos en el Líbano -Israel- ha llegado a tener en el aire cien aviones de forma simultánea-, la fuerza aérea considera que ha mermado en 50 por ciento la capacidad de lanzamiento de cohetes de esa guerrilla.

  • Destrucción

    La edición electrónica del diario «Yediot Aharonot» informó ayer que el jefe del Estado Mayor israelí, general Dan Halutz, ha ordenado a la fuerza aérea destruir todas las posiciones de Hizbollah en el sur del Líbano hasta el próximo sábado, a fin de crear una zona de amortiguación en la que, en el futuro, se despliegue el ejército libanés.

    Para ello, el ejército intensificó los bombardeos en esa región desde el domingo por la noche, en una ofensiva en la que participan decenas de aviones F-16, helicópteros de asalto y unidades de artillería, que no han descansado en sus « barridos» de zonas críticas.

    Antes de hacerlo, según el diario, pidió a los 60.000 habitantes de 28 aldeas que evacuaran sus viviendas.

    Pero los «barridos» no parecen haber debilitado a Hizbollah, que hasta ayer seguía disparando cohetes a un ritmo de más de cien diarios y alcanzando blancos tan estratégicos como la ciudad de Haifa, el centro neurálgico de la industria pesada y las exportaciones del Estado de israel.

    Si los ataques aéreos no logran ese objetivo, Israel no descarta ocupar parte del sur del Líbano por un tiempo limitado, hasta que el ejército regular libanés se despliegue en la zona.

    El gobierno del primer ministro israelí, Ehud Olmert, teme ahora que las iniciativas internacionales trunquen su proyecto de llevar a cabo una de las asignaturas pendientes de la ONU, la estricta aplicación de la Resolución 1.559.

  • Exigencias

    Ese documento, aprobado tras la evacuación israelí del sur del Líbano, exige el desarme de Hizbollah, su repliegue de la zona fronteriza y el despliegue en su lugar del ejército regular libanés.

    Israel es consciente de que en la coyuntura interna libanesa será imposible desarmar a Hizbollah, por lo que antes de un alto el fuego intentará debilitarla lo más posible para que en los próximos años no sea necesaria una nueva campaña.

    Según «Yediot Aharonot», el ejército israelí no descarta tampoco terminar la campaña con la cabeza del jeque Hassan Nasralah, secretario general de Hizbollah y quien, desde 1994, cuando Israel eliminó al anterior líder, convirtió ese movimiento en una espada de Damocles para Israel.
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