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19 de julio 2006 - 00:00

En la jornada más sangrienta, Israel atacó búnker de Hizbollah

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Los ataques de Israel sobre el Líbano se intensifican durante la noche
La aviación israelí atacó hoy un búnker utilizado por dirigentes de Hizbollah en el sur de Beirut, indicó un portavoz del ejército.

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El ataque se produjo en el barrio de Burj el Barajneh, agregó el portavoz, que no precisó la identidad de los responsables de Hizbollah perseguidos ni los resultados del ataque.

Según fuentes militares, unos 20 aviones participaron en la operación y lanzaron 20 toneladas de bombas sobre el lugar en el que se encuentra el refugio.

Un ministro israelí afirmó el sábado pasado que Israel "liquidará" a Hassan Nasrallah, el jefe de Hizbollah, "a la primera ocasión" que se presente y más le vale "rezar a Alá".

"No puede tener ninguna inmunidad. A las primeras de cambio, lo liquidaremos. Por eso, más le vale rezar a Alá", declaró el ministro Zeev Boim, encargado de inmigración y cercano al primer ministro, Ehud Olmert.

Hassan Nasrallah, cuyo hijo mayor murió en combate contra los israelíes en 1997, escapó ileso el viernes pasado a unos ataques israelíes que destruyeron su domicilio y sus oficinas en la periferia sur de Beirut, bastión de la formación chiita.

Después de ese ataque, Nasrallah declaró una "guerra abierta" contra Israel y amenazó a la ciudad israelí "Haifa y más allá".

El método llamado de "liquidaciones específicas" ha sido utilizado con frecuencia por Israel.

Nasrallah pasó a ocupar en 1992 su cargo al frente de Hizbollah después de la muerte de Abbas Mussaui, víctima a su vez de un ataque israelí específico.

En la franja de Gaza, Ahmed Yasin, fundador y padre espiritual del movimiento islamista palestino Hamas, y Abdelaziz Al Rantissi, su sucesor al frente del movimiento en los territorios palestinos, también fueron eliminados en ataques aéreos israelíes, el 22 de marzo y el 17 de abril de 2004, respectivamente.  

  • Jornada sangrienta

    Al menos 70 civiles murieron hoy en Líbano, en la jornada más sangrienta desde el inicio de la ofensiva militar israelí. La mayoría de las víctimas perecieron cuando los edificios en los que estaban fueron bombardeados.

    Los responsables israelíes y la milicia chiíta libanesa del Hizbollah se dijeron hoy dispuestos a seguir adelante con su guerra durante semanas, meses o el tiempo que sea necesario pese a que la ofensiva ya provocó más de 320 muertos y el éxodo de más de medio millón de personas.

    Los responsables israelíes anunciaron que continuarán su ofensiva en Líbano y en la franja de Gaza "sin que exista un límite en el tiempo" y hasta que "el ejército alcance sus objetivos".

    Estos objetivos son la liberación de dos soldados secuestrados el 12 de julio por el Hizbollah en la frontera entre ambos países y la interrupción de los lanzamientos de cohetes al territorio israelí.

    Un dirigente de esta milicia chiíta afirmó por su parte que el movimiento podría seguir bombardeando el norte de Israel "durante meses".

    "Continuamos los disparos de cohetes contra Israel de forma estudiada a fin de poder utilizar nuestro arsenal de cohetes durante muchos meses, y no días o semanas", afirmó Mahmud Qomati, miembro del consejo político del Hizbollah.

    Estas declaraciones echan por tierra todos los esfuerzos internacionales para conseguir un alto un fuego inmediato, tal y como desearían la ONU o la Unión Europea.

    Al menos 70 civiles murieron el miércoles en Líbano, en la jornada más sangrienta desde el inicio de la ofensiva militar israelí. La mayoría de las víctimas perecieron cuando los edificios en los que estaban fueron bombardeados.

    Sólo en el pueblo de Srifa, al sur, 25 civiles perdieron la vida cuando los aviones y barcos israelíes bombardearon seis casas al amanecer.

    En total, más 320 personas, entre ellas 280 civiles y 23 soldados, murieron en una semana en Líbano, donde los aeropuertos, carreteras, algunos puertos y numerosas bases militares fueron inutilizados por las bombas israelíes.

    Según el primer ministro libanés Fuad Siniora, Israel lleva a su país "al infierno" con estos bombardeos, que sumen al país en los viejos tiempos de una guerra que la que ha luchado por resurgir durante años.

    Hoy, Israel fue también blanco de varios cohetes y dos hermanos de tres y siete años, árabes israelíes residentes en Nazaret (norte), situada a más de 40 km de la frontera, murieron en uno de estos ataques.

    Desde el inicio de esta ofensiva, 15 civiles israelíes fallecieron alcanzados por estos proyectiles.

    Además, dos soldados del Estado hebreo perdieron la vida en enfrentamientos con combatientes del Hizbollah libanés en la frontera entre ambos países, donde los tanques israelíes realizaron una incursión.

    En total, 14 soldados israelíes han perecido desde el inicio de la ofensiva.

    El líder del Hizbollah, Hassan Nasralá, al que Israel desea "liquidar", garantizó que no liberarán a los soldados secuestrados hasta no obtener la excarcelación de presos árabes en Israel.

    Pero una vez más, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, garantizó que el intercambio de presos no es negociable y subrayó que la liberación de los soldados debe producirse de forma "incondicional".

    Por su parte, el ministro de Defensa, Amir Peretz, reiteró que Israel no tolerará la presencia de milicias del Hizbollah en su frontera norte.

    "No admitiré de ninguna manera que la bandera del Hizbollah ondee cerca de las barreras de seguridad de Israel", aseguró.

    Israel desea que el ejército libanés se despliegue en esta región del sur, fronteriza con el Estado hebreo, donde hasta ahora el Hizbollah ha sido dueño y señor.

    Para ello, la ONU propone el envío de una fuerza de estabilización, numerosa y con amplios poderes, que podría garantizar la seguridad en esta zona hasta que el frágil ejecutivo de Beirut tenga los medios de desplegarse en la región.

    Hoy, el Alto Representante de Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, se reunió con responsables israelíes en Jerusalén y palestinos en Gaza para encontrar la manera de que "la tragedia" en Oriente Medio termine "inmediatamente".

    "Es una tragedia y estamos llamados a hacer lo máximo para ponerle fin cuanto antes (...) No queremos ver respuestas desproporcionadas que provocan un tremendo daño físico y humano y un enorme sufrimiento", aseguró.

    Reiterando su firme apoyo a Israel, Estados Unidos anunció que enviará tropas a Líbano para proteger sus intereses y a sus ciudadanos en este país.

    Por otra parte, la secretaria de Estado, Condoleeza Rice, Solana y el secretario general de la ONU, Kofi Annan, se reunirán el jueves en Nueva York para intentar lograr una "posición común" sobre esta crisis.

    Mientras tanto, la evacuación de extranjeros de Beirut continuaba por tercer día consecutivo, organizada por numerosos gobiernos, con el visto bueno de Israel. Durante la jornada, centenares de estadounidenses, australianos, canadienses y alemanes dejaron el país en barcos que zarpan del puerto de la capital libanesa.

    Paralelamente, Israel seguía adelante con su ofensiva en Gaza, donde hay otro soldado secuestrado por grupos armados desde el 25 de junio. Al menos diez palestinos murieron el miércoles en una nueva incursión en el centro de la franja.

    En Naplusa, al norte de Cisjordania, una incursión militar provocó la muerte de cinco activistas en enfrentamientos con el ejército israelí.
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