El kirchnerismo y sectores del peronismo y de la izquierda manifestaron su repudio al desplazamiento de Dilma Rousseff por 180 días de la Presidencia de Brasil y calificaron el accionar de los senadores que votaron a favor del juicio político como un "golpe" contra la democracia.
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El ex gobernador y candidato presidencial por el Frente para la Victoria (FPV), Daniel Scioli, observó "con indignación cómo una operación política suspende a (la presidente del Brasil) Dilma Rousseff, una presidenta electa democráticamente".
"Desde la Argentina no podemos ser indiferentes con nuestros socios estratégicos, los hermanos brasileños", dijo Scioli a través de un breve comunicado de prensa.
En esa línea, el ex gobernador de la provincia de Buenos Aires, afirmó: "yo soy un fiel defensor de la gobernabilidad e institucionalidad, sea del partido que sea".
"Por eso, -añadió Scioli- observo con indignación cómo una operación política suspende a Dilma Rousseff, una presidenta electa democráticamente con mandato popular, forzando un juicio político, violentando la constitución y atacando un proyecto político, económico y social representado por el PT nacido de un gran estadista como Lula. Creo que es una injusticia".
El líder de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella, sostuvo que "no hay denuncias de corrupción contra Dilma, pero sí contra la inmensa mayoría de los que promovieron este golpe y votaron su suspensión".
El dirigente kirchnerista consideró además que "el impeachment contra la Presidenta de Brasil es un plan de sectores neoliberales que buscan restaurar privilegios para las minorías corporativas y acentuar la concentración de la riqueza".
"Así como lo hace Macri en Argentina después de haber ganado las elecciones, los que se apropian del Gobierno en Brasil a través de maniobras parlamentarias van a ejecutar un plan vertiginoso de ajuste, con el propósito de recuperar los privilegios que perdieron durante los gobiernos de Lula y Dilma", concluyó Sabbatella, que tildó de "golpe blando" el accionar de los senadores brasileños.
El diputado de La Cámpora Eduardo "Wado" de Pedro se enfocó en la reacción que tuvo el Gobierno a través de su canciller, Susana Malcorra, quien al enterarse del resultado de la votación comunicó su "respeto el proceso institucional" en el país vecino.
"Lamentable el comunicado de Cancillería sobre el golpe en Brasil. El pueblo argentino está con Dilma y a favor de la democracia", destacó.
En tanto, La Cámpora emitió un editorial en su sitio web en la que afirmó que el "golpe de Estado" contra Rousseff "se enmarca en la contraofensiva imperialista, cuyo objetivo es restablecer su histórica hegemonía en la región sobre la base de la destrucción de los procesos de transformación conducidos por la nueva generación de líderes".
A su vez, denunció que "la derecha fascista impone por la fuerza la interrupción de la voluntad de las mayorías" y expresó su firme condena al "uso de los parlamentos como plataformas para secuestrar la soberanía popular y la democracia conquistada por nuestros pueblos".
"Nuestra región está siendo tomada por asalto por las peores expresiones oligarcas del poder económico, de los monopolios mediáticos", disparó la agrupación liderada por Máximo Kirchner.
El líder del Socialismo para la Victoria, Jorge Rivas, aseveró a su vez que la desplazada mandataria es víctima de una "farsa jurídica y política" y remarcó que el "golpe institucional en Brasil" es una "muestra de los vientos autoritarios que sopla el neoliberalismo".
Por la izquierda trotskista, el diputado del PTS Nicolás del Caño arremetió contra el gobierno por lo que consideró un "reconocimiento y apoyo" al "golpe institucional que se consuma en Brasil".
"Quieren hacerlo pasar como un proceso constitucional normal, pero el impeachment no se basa en ninguna prueba de corrupción, sino en actos administrativos del Gobierno, sin demostrar ningún delito, como presupone la propia Constitución brasileña que dicen defender", puntualizó.
En tanto, el líder de Patria Grande, Itaí Hagman, también fustigó contra Cancillería por "respaldar el proceso destituyente en Brasil", y en ese sentido analizó que "el proyecto que Cambiemos tiene para nuestro país" se engloba en un marco regional, en donde para avanzar con sus propuestas de libre comercio y asociación "inteligente" con Estados Unidos, se requiere de gobiernos más sensibles a los negocios de las grandes empresas que a los intereses de sus propios pueblos".
"Hoy es un día triste y sombrío para América Latina. Pero además es un día vergonzoso para todos los argentinos y argentinas, que tenemos un gobierno que no cree en el valor de la democracia", concluyó el dirigente de izquierda.
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