Israel se prepara para una eventual invasión a Gaza.
Dividido y decidido a evitar una fractura, el gobierno israelí decidió escalar una ofensiva contra Hamas y llamó a 1.500 reservistas para un posible ataque a gran escala en la Franja de Gaza, donde bombardeos dejaron nueve milicianos muertos en medio de decenas de ataques con cohetes contra Israel.
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Israel dijo que más de 85 cohetes fueron disparados hacia su territorio desde Gaza, y Hamas, que gobierna la región, reivindicó decenas de esos ataques, atribuyéndoselos por primera vez en 25 días seguidos de hostilidades iniciadas con el secuestro de tres jóvenes israelíes hallados muertos la semana pasada.
También, la prensa israelí informó que tres de seis judíos ultranacionalistas detenidos confesaron haber secuestrado y matado a un palestino de 16 años hallado muerto la semana pasada y confirmaron que fue en represalia por el crimen de los tres israelíes, aunque la información no fue confirmada oficialmente.
En tanto, el canciller israelí, Avigdor Lieberman, anunció el fin de su alianza con el partido del primer ministro Benjamin Netanyahu en recriminación por su "tibia respuesta" al asesinato de los jóvenes, que Israel atribuyó a Hamas, poniendo en riesgo la mayoría parlamentaria y la continuidad del gobierno.
Sin embargo, Lieberman dijo más tarde que que su formación permanecerá, de todos modos, en la coalición gobernante, luego de que Netanyahu se reuniera durante tres horas con su gabinete de seguridad y decidiera escalar la ofensiva en Gaza para que cesen los ataques con cohetes.
Un ministro que estuvo en la reunión dijo que el gabinete decidió, por ahora, abstenerse de lanzar una ofensiva a gran escala contra Gaza, como proponía Lieberman, pero acordó "estar preparados para ampliar la operación en el caso de que no frene el fuego de cohetes", informó el diario Haartez en su página web.
Además, el periódico agregó que el Ejército decidió convocar a 1.500 reservistas en un apresto para una posible escalada.
El vocero militar israelí teniente coronel Peter Lerner dijo que Israel estaba "preparado para un deterioro" de la situación en Gaza "con el potencial uso de la fuerza militar".
Por su parte, en un comunicado, las Brigadas Ezzedin Al Qasam, el brazo armado de Hamas, reivindicó haber lanzado hoy "decenas de proyectiles contra las localidades israelíes de Ashdod, Ashkelon y Netivot, en respuesta a la agresión sionista" y dijo que el "enemigo pagará un precio tremendo".
La reivindicación llegó horas después de que Hamas denunciara la muerte de seis de sus combatientes en un bombardeo israelí lanzado anoche contra la ciudad de rafah, en el sur de Gaza.
Otro miliciano de Hamas murió en otro ataque israelí en el norte de la franja y dos combatientes del grupo radical palestino Jihad Islámica murieron en un bombardeo contra el campo de refugiados de Al Bujeir, en el centro del territorio costero, informaron ambas organizaciones.
El Ejército israelí dijo que más de 85 cohetes fueron lanzados hoy contra distintas ciudades. La mayoría cayó en descampados y 12 fueron interceptados por el sistema defensivo israelí Iron Dome, pero una persona resultó con heridas leves por esquirlas en Ashdod, agregó el Ejército en un comunicado.
Las sirenas de alarma sonaron en numerosas localidades israelíes, forzando a miles de personas a encerrarse en sus casas.
La región está al rojo vivo desde el secuestro del 12 de junio de los tres jóvenes israelíes, hallados muertos la semana pasada cerca de la ciudad de Hebrón, en Cisjordania, y de cuyo asesinato Israel acusa a Hamas, que lo niega.
La semana pasada, horas después del entierro de los adolescentes, un palestino de 16 años fue secuestrado cerca de su casa en Jerusalén este, y más tarde su cuerpo fue hallado quemado en un bosque cerca de la ciudad sagrada.
Su muerte desató varios días de protestas y disturbios protagonizados por palestinos en Jerusalén y el norte de Israel.
Haaretz aseguró hoy que los seis detenidos ayer por el asesinato del palestino son judíos extremistas oriundos de Jerusalén, y que tres de ellos confesaron el crimen y hasta lo escenificaron ante las autoridades.
Los sospechosos dijeron que fue en represalia por el asesinato de los israelíes, tal como denunciaban los palestinos.
El servicio de seguridad interior israelí Shin Bet ha prohibido la difusión de casi todos los detalles del caso, como la identidad de los sospechosos, e incluso bloqueó sus contactos con los abogados.
Netanyahu ha condenado el crimen del palestino y ha pedido calma a la población, en medio de presiones de Lieberman y otros "halcones" de su gabinete para lanzar una megaofensiva en Gaza.
Hoy, el premier habló con el padre del menor, al que transmitió que lo ocurrido con su hijo era un crimen "atroz y reprobable".
"Actuamos inmediatamente para detener a los asesinos. Los llevaremos ante la Justicia y sobre ellos recaerá todo el peso de la ley", le manifestó Netanyahu, informó su oficina.
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